Economía

África y América Latina refuerzan cooperación del Sur Global, destaca canciller Martínez-Acha

22 de marzo de 2026

África, América Latina y el Caribe representan “una reserva moral, cultural y humana capaz de redefinir el rumbo del siglo XXI”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha, en la conclusión este fin de semana en Bogotá del Primer Foro de Alto Nivel CELAC–África.

Al intervenir en nombre del presidente José Raúl Mulino, destacó que los líderes de una treintena de naciones del continente y las delegaciones de 19 países africanos “estamos escribiendo una nueva página de cooperación en la historia del Sur Global”.

Las dos regiones representan una población de 2,000 millones de personas.

El cierre del Foro de CELAC-África, presidido por el mandatario colombiano, Gustavo Petro, que ejerció la Presidencia Pro Tempore, contó con la asistencia del gobernante de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; y el mandatario de Uruguay, Yamandú Orsi, quien asumirá la Presidencia Pro Tempore del organismo regional.

“Debemos actuar juntos, con decisión, con inteligencia, con cooperación real”, planteó el canciller Martínez-Acha.

“Debemos reafirmar nuestra defensa del derecho internacional, del derecho internacional humanitario y del multilateralismo”, añadió.

“África y América Latina y el Caribe no quieren ser espectadores del desarrollo global. Queremos ser protagonistas”, precisó el canciller, al tiempo que proclamó: “Tenemos con qué lograrlo”.

Señaló que la Agenda 2063 de la Unión Africana y las prioridades de la CELAC convergen en una misma visión: Transformación productiva, innovación, justicia climática y prosperidad compartida.

“Panamá cree firmemente en ese camino. Como país interoceánico, como puente natural del comercio mundial, y como nación que convirtió en realidad del sueño de la conquista de su Canal, sabemos lo que significa enfrentar desafíos aparentemente imposibles”, reflexionó.

Este Foro, recalcó, no debe ser un evento. Debe ser el inicio de una alianza estratégica duradera. Una alianza que eleve nuestra voz en la gobernanza global. Que equilibre el sistema internacional. Y que coloque a nuestros pueblos en el centro de las decisiones”.

En ese sentido, recordó que este año se conmemora el Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, que permite reafirmar que la integración no es una aspiración del pasado: Es una necesidad del presente.

En el marco del Foro CELAC-África, Martínez-Acha se reunió con los cancilleres de Colombia, Rosa Villavicencio; de Costa Rica, Arnoldo André Tinoco; de Ghana, Samuel Okudzeto Ablakwa, y de Burundi, Nestor Ntahontuye.

En un desayuno de trabajo, el ministro Martínez-Acha Vásquez llamó a los gobiernos de América Latinas, el Caribe y África a “articular una voz común y defender una cooperación más inclusiva y representativa”.

“Estamos aquí para afirmar que los desafíos globales no pueden abordarse sin una participación equitativa de quienes, durante demasiado tiempo, han sido invitados a la mesa después de haberse escrito el menú”, afirmó en el desarrollo del encuentro que reunión en la víspera a delegaciones de la CELAC y delegaciones de 19 Estados africanos, en la primera reunión de alto nivel entre las dos regiones.

Enumeró los grandes desafíos globales que trascienden geografías e ideologías como son las crisis sanitarias, la inseguridad alimentaria, la transición energética, el cambio climático, la presión sobre los recursos naturales, los desplazamientos humanos, la fragilidad institucional y la desigualdad persistente. Esos retos exigen respuestas construidas desde la equidad, desde la corresponsabilidad y el respeto mutuo, afirmó, convencido de que “ningún país, por poderoso que sea, puede resolver solo los problemas de un mundo interdependiente”.

En ese sentido, planteó que “América Latina, el Caribe y África tienen la autoridad moral, la experiencia histórica y la legitimidad política para decir que ha llegado el momento de construir un nuevo paradigma”.

“Un paradigma –subrayó- donde cooperar no signifique asistir desde arriba, sino construir juntos. Un paradigma donde la financiación no esté divorciada de la dignidad. Un paradigma donde las prioridades globales no se definan para nosotros, sino con nosotros. Y un paradigma donde la toma de decisiones refleje realmente la pluralidad del mundo que somos”.

“Panamá cree firmemente en ese camino”, remarcó.

“Como país de encuentro, de tránsito y de vocación global, entendemos que nuestra fortaleza está profundamente vinculada a la capacidad del mundo de cooperar con inteligencia y con sentido de destino común. Nuestra historia nos ha enseñado que los puentes valen más que los muros, y que el diálogo entre regiones no es una cortesía diplomática, sino una necesidad estratégica”, desarrolló.

Respaldó firmemente la Coalición de Gobiernos sobre Inversión Pública Global y su articulación con la Plataforma de Acción de Sevilla y la Conferencia Internacional para Financiación para el Desarrollo.

El jefe de la diplomacia panameña llamó a reflexionar sobre el legado del fallecido expresidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, una de las grandes conciencias morales de la humanidad.

“Mandela nos enseñó que lo que parece imposible siempre puede hacerse realidad cuando los pueblos deciden caminar juntos. Y también nos recordó que la humanidad se engrandece no cuando unos avanzan solos, sino cuando todos encuentran un lugar en la marcha común, concluyó.

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