Bocas del Toro, la provincia con el combustible más caro
Según empresarios, “el alza del combustible representa mayores costos operativos para las pequeñas y medianas empresas, y reduce el margen para mantener sus precios y generar empleo en el país”
El interior del país registra los precios de combustible más altos, siendo Bocas del Toro la provincia con el costo más elevado, según los datos oficiales. Changuinola marca el tope nacional con B/.1.43 por litro para la gasolina de 95 octanos, B/.1.34 para la de 91 y B/.1.58 para el diésel. Un 3.6% más cara que en Panamá y Colón.
El alza en los precios del combustible ha elevado los costos de operación de las empresas dedicadas al traslado de mercancías, encarecido las materias primas, fertilizantes agrícolas, los alimentos y las tarifas del transporte selectivo, explicaron empresarios.
Manuel Sanjur, presidente de la Cámara de Comercio del Archipiélago de Bocas del Toro, indicó que “está situación afecta directamente al turismo, el comercio y la economía local de la provincia de Bocas”. Agregó que “los precios en la islas son significativamente más elevados que en tierra firme debido a los costos de transporte y la falta de regulación”.
Sanjur comentó que “Bocas del Toro necesita mayor atención del Estado para evitar el impacto de los altos precios en sus habitantes y visitantes”. Afirmó que “la falta de medidas afecta la competitividad turística y aumenta la presión económica sobre las comunidades”.
Mientras, Lorenzo Jiménez, presidente de la Asociación de la Comunidad Productora de Tierras Altas (ACPTA), manifestó que “en el caso de los fertilizantes y agroquímicos, al ser productos importados, sus costos dependen de factores externos, lo que los hace más caros y variables cuando sube el precio del combustible”.
En tanto, Felipe Rodríguez, expresidente de la Cámara de Comercio, Industrias, Agricultura y Turismo de Chiriquí (CAMCHI), indicó que “el alza del combustible está afectando fuertemente a la provincia, no solamente el transporte de carga, porque de eso depende el precio, sino también al costo de los alimentos”.
Julio Botello, expresidente de la Federación de Cámaras de Comercio, Industrias y Agricultura de la República de Panamá (FEDECÁMARAS), dijo que “la situación golpea directamente a la producción nacional, ya que encarece desde la siembra hasta la cosecha y posterior comercialización de los productos agropecuarios. Además, se ha encarecido los costos de las semillas fertilizante y mata maleza”.
Por su parte, Milton López, miembro de la Cámara de Turismo de Herrera, sostuvo que “en Azuero esta situación se vuelve todavía más compleja cuando se suma el problema del abastecimiento de agua. Las familias y empresas no solo enfrentan mayores costos de movilidad y operación, sino que también tienen gastos adicionales asociados a garantizar el suministro de agua”.
“La falta de medidas para miticar el impacto del alza de combustible afecta la competitividad turística y aumenta la presión económica sobre las comunidades de Bocas del Toro”.
“El costo de los alimentos procesados también ha aumentado en fondas y restaurantes como consecuencia del aumento de la materia prima en las provincias”.
“El aumento del combustible ha impactado la canasta básica. Creo que el gobierno tiene el mango y puede aplicar medidas paliativas mientras tengamos crisis internacional”.
“Cuando sube el combustible, ese incremento termina trasladándose a los costos de transporte, alimentos, producción agropecuaria, comercio y otras actividades”.
“Los alimentos van en aumento y tenemos costos operativos más altos. Además, ahora viajar al interior también es más costoso por el precio del combustible”.