Con tradiciones y fe crea obsequios que traspasan fronteras y narran una historia
Con papel, alambre, goma y coloridas pinturas, Alexander Alarcón crea estatuillas únicas de figuras humanas con indumentarias propias de las distintas culturas en Panamá y máscaras pintadas que narran las tradiciones del país
Alexander Alarcón es el artesano detrás de 10 Arts, un emprendimiento dedicado a la creación y venta de estatuillas de diablos, reinas congo, montunas, polleras de gala y mujeres gunas, además de confeccionar máscaras de diablos pequeñas para collares y aretes.
Con 53 años, Alarcón, quien es diseñador gráfico de profesión, explica que desde niño desarrolló el talento relacionado con la pintura, pero no fue hasta la década de los 90 cuando diseñó sus primeras máscaras.
“Calificaría mi trabajo con la palabra fe. Creemos que desarrollamos unas piezas artesanales que son del gusto de todos y que no solo ofrecemos piezas folclóricas, sino la historia que hay detrás de cada tradición”, explica.
Sus piezas tienen un costo de B/.10.00 en adelante, siendo las estatuillas de diablos su producto estrella, pues son entregadas como obsequios o distinciones, al punto de estar orgulloso de que su trabajo ha viajado a los cinco continentes.
Recomienda a los que inician en este mercado encontrar el talento que haga único su trabajo: “Distínganse, aprendan. Todos debemos aprender de una u otra forma, pero luego desarrollen productos únicos en el mercado”.
Sus trabajos pueden cotizarse a través del número de WhatsApp 6008-8183.
Sus próximos objetivos están en la creación de una asociación que impulse el trabajo artesanal a través de actividades; una de ellas es el Festival Nacional de Diablos, que este año se realizará en Mi Pueblito el próximo 18 de abril.
“Nuestro objetivo es que se convierta en un gran evento artesanal y folclórico. Vamos paso a paso cada año y, gracias a las agrupaciones folclóricas, ha crecido y se ha fortalecido”, comentó el creador.
Alarcón explica que es difícil emprender un negocio en el país: “Es casi nulo el apoyo a la promoción artesanal por parte del Estado, esto hace difícil subsistir. Gracias a Dios muchas personas aprecian que detrás de una artesanía hay un trabajo que hace de cada pieza algo único, que lo distingue y que, sobre todo, lleva en sí la historia, las costumbres y el folclore nacional. Eso hemos procurado nosotros en cada una de nuestras piezas: que hablen sobre Panamá”, comentó.