Empresarios piden equilibrio en proyecto de sustancia económica
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) expresó su apoyo al objetivo del Proyecto de Ley 641 sobre sustancia económica para rentas pasivas de fuente extranjera, al considerar que está alineado con estándares internacionales.
Sin embargo, advirtió que su implementación debe hacerse con equilibrio y enfoque técnico, para evitar que afecte la competitividad del país o su capacidad de atraer inversión extranjera. El gremio insistió en que Panamá debe cumplir con buenas prácticas internacionales sin perder atractivo ni seguridad jurídica.
Cumplir no debe significar perder competitividad, transparencia ni capacidad de atracción extranjera. Panamá ha construido, durante décadas, una plataforma sólida como centro regional de servicios, inversión, comercio, logística y negocios internacionales. Esa fortaleza no puede debilitarse por normas que, aun siendo bien intencionadas, puedan generar cargas excesivas, duplicidades regulatorias o incertidumbre jurídica para quienes operan de manera legítima, indicaron del gremio.
Destacaron que “nuestro planteamiento no es de oposición, sino de construcción. Queremos contribuir a que el proyecto alcance su propósito sin afectar innecesariamente sectores estratégicos ni estructuras empresariales que ya cumplen con estándares robustos de operación, supervisión y transparencia”.
La meta debe ser clara: cumplir con el mundo, sin dejar de competir con el mundo.
Por eso consideramos importante que el régimen de sustancia económica cuente con reglas proporcionales, criterios objetivos, una implementación gradual y adecuada coordinación institucional.
También estimamos necesario reconocer aquellos regímenes y sectores que ya están sujetos a exigencias sustanciales de presencia, supervisión y cumplimiento, evitando así duplicidades que no aportan valor adicional al objetivo de transparencia fiscal.
En cuanto a la Marina Mercante, vemos con buenos ojos que tanto el Órgano Legislativo como el MEF hayan mostrado voluntad para que este sector no forme parte del alcance de este Proyecto de Ley. Esa apertura al diálogo demuestra que, cuando se escuchan los argumentos técnicos, es posible encontrar soluciones que protejan los intereses del país sin apartarnos de nuestros compromisos internacionales.
Desde la Cámara reiteramos nuestra disposición de seguir aportando en este proceso. Estamos convencidos de que, mediante el diálogo técnico y la colaboración público-privada, podemos construir una legislación que fortalezca la reputación internacional de Panamá y, al mismo tiempo, preserve aquello que nos hace competitivos.