Nacionales

Harán pruebas en hidroeléctrica Barro Blanco

01 de agosto de 2019

EFE- Las pruebas de operación de la central hidroeléctrica Barro Blanco, en la provincia occidental de Chiriquí, a la que se oponen los indígenas Ngäbe Buglé, se harán entre el 24 de mayo y 3 de agosto próximos luego del llenado de la presa, informó hoy la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP).

La entidad explicó en un comunicado que el llenado completo de la presa, hasta los 103 metros sobre el nivel del mar, será provisional y se alcanzará el 21 de junio y luego comenzará a bajar hasta los 74 metros el 3 de agosto.

"Este llenado es de carácter temporal y permitirá realizar las pruebas que sean necesarias para examinar los elementos que componen esta central hidroeléctrica y su conexión al Sistema Eléctrico Nacional", sostuvo la ASEP, que asegura que las autoridades de la comarca Ngäbe Buglé están informadas.

La central hidroeléctrica Barro Blanco es propiedad de la empresa Generadora del Istmo, S. A., de capital hondureño, y se ubica en el distrito de Tolé, sobre el río Tabasará, considerado sagrado por los indígenas, que se oponen a su operación.

"La operación se realizará paulatinamente, cerrando la compuerta de la presa e iniciando el proceso de inundación en la cota 74 msn (metros sobre el nivel del mar), llegando a la cota 103 msn nivel máximo de operación aproximadamente el día 21 de junio, regresando a su nivel mínimo de 74 msn, a más tardar el próximo 3 de agosto", indicó.

La ASEP dice que además de a las autoridades tradicionales de la comarca Ngäbe Bugle, también fueron alertadas "varias comunidades aledañas tales como Cerro Algodón, Llano Culebra, Nuevo Palomar y la Emeregilda, Nancito y Cogle".

"Todo este proceso forma parte de los acuerdos firmados entre la Comisión de Alto Nivel sobre Barro Blanco, la comisión técnica y las autoridades tradicionales de la comarca en agosto de 2015, en el cual se estableció el camino a seguir para resolver las incompatibilidades que surgieron en la mesa de diálogo presidida por las Naciones Unidas", sostiene.

Explica que tanto la ASEP, el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), la Policía Nacional y el Cuerpo de Bomberos "velarán por que se cumplan los protocolos de seguridad y procedimientos del llenado de embalses, a fin de garantizar el bienestar de las comunidades y personas aledañas a la central hidroeléctrica Barro Blanco".

Enfatiza que el Gobierno de Panamá, "reitera que, tal como se acordó en esta mesa, se mantiene el compromiso de no poner en operación, ni realizar llenado definitivo hasta tanto no culminen los acuerdos de las mesas técnicas de diálogo".

El gobierno panameño suspendió las obras de Barro Blanco el año pasado y multó a Genisa por violaciones a la ley ambiental, mientras mantiene una mesa de diálogo con los indígenas y el apoyo de la ONU para resolver sus peticiones, aunque ha advertido que la presa, que tiene un 96 % de avance, no se demolerá. Barro Blanco debe producir 28,6 megavatios, tras una inversión de 125 millones de dólares.

Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR