Los ritos y las tradiciones para recibir el año nuevo en Panamá
Por costumbre, durante las últimas horas del año los panameños se disponen a limpiar la casa, estrenar ropa, preparar alimentos especiales y reivindicar su fe con el objetivo de decretar una nueva temporada próspera en sus vidas
Aunque las tradiciones son diferentes en cada religión y creencia que se profesa, al finalizar el año, los panameños coinciden en realizar diversas actividades para darle cierre a un ciclo y darle la bienvenida al nuevo año. Rituales como la limpieza profunda del hogar, la escogencia de un color y celebrar la fe en familia son algunas de las actividades preferidas de los canaleros.
La astróloga Samantha Arias explicó que usualmente se empieza escogiendo “la vestimenta externa. Unos usan colores vibrantes, porque nos hemos dado cuenta de que queremos rescatarle la alegría a la vida. Mucho brillo, dorado y plateado son los colores que se imponen”. Mientras que “para quienes deseen relajarse y ordenar los pensamientos están los colores de transmutación como el lila, morado, lavanda”.
Por otro lado, “el ritual de limpiar la casa significa hacer presente nuestro propósito de erradicar lo negativo, de limpiar las penas, las dificultades, la escasez y los momentos de apremio de este año 2023”.
El pastor Nuno Banda del grupo Avanzada Juvenil de la Comunidad Apostólica Hossana resaltó que se tiene la “costumbre de despedir el viejo año y recibir el nuevo en la iglesia en lo que llamamos celebración de fin de año, en donde nos reunimos con el objetivo de dar gracias a Dios por la misericordia, la bondad, la fidelidad de todo el año y también expectantes del nuevo año”. “Se comparten los testimonios impactantes de lo que Dios ha hecho durante el año a través de diferentes personas”, dijo.
Por su parte, la iglesia Católica explica que los feligreses acostumbran realizar el sacramento de la confesión al finalizar el año y asistir a misas nocturnas en familia. El párroco Carlos Vilanova de la Basílica Don Bosco indicó que “en la noche del 31 de diciembre se realiza una misa de acción de gracias en las diversas parroquias. No obstante, para nosotros la Navidad se prolonga por 8 días y culmina el 1 de enero, cuando se recuerda la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios”.
ML | El ritual de limpieza de fin de año es un acto simbólico que trasciende culturas. Se inicia con una profunda limpieza del hogar para eliminar energías negativas acumuladas. Se incluye limpiar cada habitación, quitar el polvo y hasta deshacerse de objetos innecesarios que estorban en el hogar.
También se procede a barrer de adentro hacia afuera simbolizando la expulsión de lo negativo. Luego se procede a trapear, preferiblemente con productos que contengan el componente de la mandarina, fruta que está asociada con la purificación y la energía positiva.
Según esotéricos y guías espirituales, con esta acción se busca crear un ambiente limpio y renovado, propicio para recibir el año venidero con positividad, prosperidad y una renovada sensación de bienestar.
“Nosotros los seres humanos debemos estar muy claro que los rituales no tienen ninguna relación con la magia o encantos, ni con ningún hechizo en particular”, precisó Samantha Arias.
ml | En medio de la conclusión del año, la práctica de encender velas aromáticas y quemar inciensos cobra relevancia, no solo por su agradable fragancia, sino por su significado simbólico profundo.
Más allá de eliminar las energías negativas, estas prácticas buscan preparar el hogar para la renovación. El humo que se eleva simboliza la transformación, marcando el cierre de ciclos pasados y la apertura a nuevas oportunidades.
Al finalizar el sahumerio, la apertura de ventanas actúa como un gesto de liberación, permitiendo que la energía estancada fluya hacia afuera de la vivienda familiar.
“Cuando usted pone un incienso no está haciendo nada mágico, su mente está invitando a que en ese hogar reine la paz, reine la abundancia, la unión y que todas las cosas buenas que pedimos se cristalicen”, aclaró la guía espiritual Samantha Arias.
ML | En la víspera de Año Nuevo se ingieren doce uvas a medianoche, una por cada campanada, simbolizando los deseos para cada mes del próximo año.
Las mandarinas, asociadas con la prosperidad, se consumen para atraer buena fortuna. Mientras que las lentejas representan monedas y abundancia; se sirven en platos como símbolo de riqueza.
La canela se emplea para atraer el amor, la pasión romántica y fortalecer las relaciones ya existentes. La astróloga Kazandra agregó que en Panamá se está realizando cada vez más el ritual de las nueces encantadas.
“Para el 31 de diciembre se toman tres nueces, las amarra con un cordón rojo. Pide un deseo por cada nuez y se a una parte alejada de su casa donde haya árboles, luego se lanzan las tres nueces para que se queden enredadas entre las ramas y se las coman los animalitos”.