Monseñor José Domingo Ulloa exhorta a vivir la identidad cristiana con coherencia
Durante la homilía de este domingo, 08 de febrero, Monseñor José Domingo Ulloa hizo un llamado a vivir con coherencia y valentía la identidad cristiana, recordando que ser discípulo no depende de lo que se hace, sino de quién es Jesucristo. Señaló que la fe configura la vida entera del creyente y lo invita a asumir el estilo, la mirada y la manera de amar de Cristo.
El arzobispo destacó que “esta identidad no se limita al templo ni a los momentos de oración, sino que debe vivirse con autenticidad en todos los espacios de la vida cotidiana: en la familia, el trabajo, la escuela y la vida pública. En ese sentido, afirmó que el cristiano no puede dividir lo que cree de lo que vive, ya que la fe está llamada a ser testimonio y presencia transformadora en la sociedad”.
Al reflexionar sobre el Evangelio, Monseñor Ulloa recordó las palabras de Jesús: “Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo”, subrayando que esta es la identidad bautismal de todo creyente. Explicó que ser sal implica vivir lo ordinario con amor, verdad y coherencia, especialmente en un contexto donde prácticas como la mentira y el “juega vivo” parecen normalizarse.
Asimismo, resaltó que “ser luz no significa imponer ni deslumbrar, sino acompañar, orientar y dar esperanza. En un país marcado por la violencia, la desigualdad y la desesperanza, afirmó que una sola luz encendida puede marcar la diferencia cuando se vive la fe con autenticidad y se permite que el Evangelio inspire las decisiones diarias”.
Finalmente, hizo un reconocimiento especial a “los catequistas, a quienes definió como testigos y servidores del encuentro entre Dios y las personas. Agradeció su labor misionera y los exhortó a seguir anunciando lo esencial del Evangelio: que Dios ama, acompaña y da sentido a la vida, recordando que es el Espíritu Santo quien guía y hace crecer toda labor evangelizadora”.