Nacionales

Pastos marinos: El motor silencioso que protege las costas de Panamá

28 de febrero de 2026

Los pastos marinos son mucho más que simples plantas bajo el agua; son ecosistemas estratégicos que actúan como refugio y fuente de alimento para una inmensa variedad de peces, moluscos y crustáceos. A diferencia de las algas, estas son plantas con flores (angiospermas) que forman extensas praderas submarinas.

Su rol es vital para el equilibrio del litoral, ya que funcionan como un puente de conectividad natural entre los bosques de manglar y los arrecifes de coral, explicaron del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente).

Sin embargo, estos jardines sumergidos enfrentan amenazas críticas que ponen en riesgo su supervivencia. El desarrollo costero sin planificación, la contaminación química y el turismo no sostenible encabezan la lista de peligros. A esto se suman los efectos del cambio climático y fenómenos como El Niño y La Niña, cuyas variaciones en temperatura, salinidad y acidez alteran drásticamente la densidad y diversidad de estas praderas.

De la entidad destacaron que un factor de deterioro que suele pasar desapercibido es la sedimentación provocada por la deforestación de los manglares. Al perderse el filtro natural del bosque, los sedimentos asfixian los pastos marinos. Además, la degradación de los arrecifes de coral elimina la barrera de protección física que estos brindan a los pastos, dejando a estas plantas vulnerables ante el embate directo del oleaje y las corrientes.

Ante este panorama, MiAmbiente, a través de sus direcciones de Costas y Mares e Información Ambiental, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de mapeo. Esta iniciativa busca identificar con precisión la ubicación y el estado de salud de los corales y pastos marinos en el territorio nacional. El objetivo final es generar una base de datos sólida que permita definir acciones de investigación y conservación basadas en evidencia científica.

Digna Barsallo, directora nacional de Costas y Mares, destaca que la información científica es la herramienta más poderosa para la toma de decisiones. Según la funcionaria, los pastos marinos requieren una gestión holística debido a su alta sensibilidad. Barsallo advierte que el deterioro de estos ecosistemas incrementa la vulnerabilidad de las especies que dependen de ellos, lo que impacta directamente en actividades económicas fundamentales para el país, como la pesca y el turismo.

En materia legal, Panamá ha fortalecido su compromiso mediante la Ley 304 del 31 de mayo de 2022, la cual establece la protección integral de los sistemas de arrecifes coralinos y ecosistemas de pastos marinos. Este marco normativo se complementa con la participación del país en la Iniciativa Internacional para los Arrecifes de Coral (ICRI), una alianza global que promueve la gestión sostenible y el cumplimiento de metas ambientales internacionales.

Finalmente, la conservación de estos ecosistemas no es una tarea exclusiva del gobierno, sino una responsabilidad compartida por toda la sociedad. Barsallo concluye que cada ciudadano puede marcar la diferencia mediante acciones cotidianas como evitar la contaminación, practicar un turismo responsable y promover la educación ambiental. Proteger los pastos marinos es, en última instancia, asegurar los recursos y la resiliencia de las comunidades costeras panameñas.

Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR