Presupuesto se aleja de su rol y prioriza la confrontación
Analistas y politólogos señalan que las pugnas en la Comisión de Presupuesto han desvirtuado su labor de fiscalización y rendición de cuentas, afectando la imagen de la Asamblea Nacional
La Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional se ha transformado en un escenario de constante confrontación política, donde los enfrentamientos entre diputados y ministros superan el análisis técnico de las partidas.
Para analistas políticos, esta dinámica evidencia un preocupante deterioro institucional que aleja al parlamento de su rol fiscalizador.
Uno de los casos ocurrió durante la comparecencia del ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, cuando el diputado independiente Luis Duke le pidió ser más breve en sus respuestas.
Navarro respondió que nadie le iba a pedir brevedad y recordó que los parlamentarios tienen derecho a preguntar. Duke le replicó que el diputado era él y que el ministro debía recordar que estaba en la Asamblea Nacional.
Otro enfrentamiento se produjo cuando el diputado independiente Jhonathan Vega cuestionó al ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, durante la sustentación de un traslado de partida. Ante estos episodios, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Eduardo Vásquez, pidió respeto y recordó que tanto diputados como ministros tienen derecho a voz.
“Nosotros no estamos en un juicio ni somos parte de la Fiscalía; somos compañeros de trabajo”, señaló Vásquez, quien cuestionó que a estas alturas se continúe con “las politiquerías del pasado”.
“Considero firmemente que peleando no vamos a conseguir nada. Han pasado situaciones en esta comisión que me preocupan y me entristecen, porque seguimos con la politiquería del pasado. Ser oposición es muy fácil; pegarles a los problemas es fácil, lo difícil es encontrar la solución. Estamos siendo vitrina de todos los panameños. Tienen más vistas las peleas, entonces, ¿qué mensaje estamos dando?”, declaró Vásquez.
ml | El Reglamento de la Asamblea Nacional faculta a llamar al orden a los diputados cuando profieran expresiones ofensivas contra la institución, sus miembros, los Órganos del Estado, servidores públicos o particulares. También contempla esta medida cuando se irrespete la autoridad de la Presidencia, se utilice un lenguaje descortés contra invitados o se empleen expresiones impropias, soeces o procaces. Estas normas cobran relevancia ante los recientes enfrentamientos registrados durante las vistas presupuestarias.
“Cuando parecía haber algo de luz al final del camino, vemos que es más de lo mismo. Muchas veces, los diputados utilizan sus posiciones en las comisiones para polemizar, competir o exigir más allá de lo que corresponde. La imagen de la Asamblea se sigue deteriorando”.
“Lo que en un principio se veía como una función de fiscalización y control del presupuesto, en aras de la transparencia, la rendición de cuentas y el mejor uso de los fondos públicos, se ha convertido en un tinglado político y en una falta de coherencia”.
“Lamento no poder decirte nada nuevo sobre el descrédito de una institución que ha decidido asumir responsabilidades que no le corresponden, que son de los representantes, y empantanarse en el debate para satisfacer pequeños compromisos”.