Robótica y metodología STEAM ganan terreno en la educación inicial pública
La educación preescolar en el sector público atraviesa una metamorfosis técnica con la integración de la metodología STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas). Actualmente, más de 2,450 menores en los Centros de Atención Integral a la Primera Infancia (CAIPI) han comenzado a interactuar con herramientas de programación y robótica, desplazando los métodos de enseñanza tradicionales por entornos de aprendizaje digital.
El caso de Valentina Palma, una niña de tres años del CAIPI de Montería, ejemplifica este cambio.
Utilizando el “BABYBOT”, un pequeño robot que navega por maquetas de bloques LEGO, Valentina y sus compañeros desarrollan conceptos de pensamiento computacional y resolución de problemas.
En este centro, que cuenta con una matrícula de 94 alumnos, las pizarras de tiza han sido sustituidas por tableros interactivos con resolución 4K, permitiendo a los infantes explorar contenidos multimedia y dinámicas de construcción desde edades tempranas.
“La metodología STEAM promueve el pensamiento científico aplicado a la vida diaria y prepara a los niños para una sociedad en constante cambio”, explicó la docente Anette Asprilla, subrayando que estas competencias buscan cerrar la brecha ante un mercado laboral donde se estima que el 65% de las futuras profesiones aún no han sido creadas.
El despliegue de esta estrategia, gestionado a través del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), alcanza ya a 95 centros a nivel nacional.
El enfoque se basa en la evidencia científica que señala que durante los primeros años de vida se desarrolla hasta el 87% del cerebro, lo que convierte a esta etapa en el momento crítico para introducir habilidades de ingeniería y análisis.
Padres de familia, como Yessika Santana y Yarelis Olcese, reportan avances tangibles en la autonomía y coordinación de sus hijos tras las sesiones semanales en las aulas especializadas.
“Mi hijo está recibiendo una educación actualizada que influye positivamente en su crecimiento”, señaló Santana tras observar la capacidad de los menores para representar conceptos complejos, como las emociones, a través de estructuras físicas.
Accesibilidad y cobertura
Pese a la sofisticación del equipo tecnológico y la formación especializada de los docentes, el programa mantiene un esquema de bajo costo para garantizar la inclusión: Matrícula anual: B/.7.00 y mensualidad: B/.5.00.
Con esta iniciativa, Panamá busca estandarizar la educación de vanguardia en la primera infancia, utilizando programas complementarios como Tu CAIPI en Casa y Cuidarte para consolidar un modelo de aprendizaje basado en proyectos que abandona la memorización pasiva en favor de la experimentación directa.