Comer balanceado en un mundo descontrolado
Adquirir alimentos nutritivos y poco procesados es uno de los grandes retos que enfrenta la clase trabajadora. Los panameños en edad productiva que tienen un horario estandar pierden bastante tiempo en el transporte público o en los tranques diarios.
Además, en casi todos los hogares contemporáneos todos los adultos trabajan. Preparar el pollo, las lentejas, los porotos y la ensalada toma tiempo y en la actualidad el tiempo es un lujo. Los alimentos ultra procesados y enlatados se vuelven la única opción para muchos.
Aunque sepamos que esto contribuye al deterioro de la salud a largo plazo, al final es eso o nada. La labor de los nutricionistas es dificil, porque no pueden enviarle una dieta de salmón a alguien que a duras penas puede llegar a fin de mes.
La dieta de los panameños se basa en variantes de maíz frito y embutidos, por lo que es obvio que las poblaciones que están envejeciendo van a afrontar fuertes problemas en el futuro. La responsabilidad de la salud es individual, pero tampoco debemos dejar de lado los factores externos sociales.