De Cañazas para Panamá
Cañazas es una tierra bendecida...a todos los lectores se las quiero presentar.
Tiene minerales, ganadería y agricultura, pero su mayor riqueza, sin duda, es su gente.
Un pueblo noble, de hombres y mujeres que madrugan para trabajar en el campo, que despiertan desde antes de que salga el sol y que tienen enormes ganas de salir adelante, aunque muchas veces se encuentren con escasas oportunidades para hacerlo.
Cañazas necesita inversión, necesita que más personas vengan a conocerla, que se promueva su potencial, que lleguen nuevos emprendimientos y, sobre todo, que se generen empleos para que su gente pueda construir un mejor futuro sin tener que abandonar su tierra.
Aquí hay ideas, talento y voluntad de emprender. Hay personas que sueñan con tener su propio negocio, por pequeño que sea, con generar ingresos, crear oportunidades y aportar al crecimiento de su comunidad.
Es hora de mirar hacia Cañazas, de creer en su potencial y de abrirle las puertas al desarrollo. No es solamente una tierra de recursos naturales. Es una tierra de progreso, de sueños y de manos trabajadoras que solo necesitan oportunidades para demostrar de lo que son capaces.
Por eso decidí escribir esta columna, para presentarles mi tierra, descubran su riqueza, su historia y el enorme potencial que tiene. Pero, sobre todo, para poner en el centro lo más importante, su gente, sus sueños y sus ganas de salir adelante.
Quiero que todo Panamá mire hacia Cañazas, pero que también entienda que detrás de cada recurso natural hay personas, familias y sueños.