EDITORIAL : El robo de autopartes
El robo a los vehículos cuando están estacionados en la calle o en una residencia es un delito viejo, pero aumenta en el volumen y en la forma. En el pasado, además del hurto de pertenencias que los conductores dejan en su interior, dándole oportunidades al delincuente, están las piezas como las copas, retrovisores, pantallas (antes eran las radios) y ahora las baterías y computadoras. Algo de responsabilidad tienen las empresas que fabrican los autos, por la forma tan fácil y rápida que un delincuente se puede llevar la computadora o la batería. Los sistemas antirrobos, como las llamadas “cajas protectoras” deben venir incluidos para reducir este delito que provoca elevadas pérdidas a los propietarios y a las empresas aseguradoras. La computadora es el “cerebro” del vehículo y sin él nada funciona y reemplazarla es costoso.