EDITORIAL : Sobre las reformas electorales
Los diputados de la Asamblea Nacional tienen en sus manos el paquete de normas presentadas por el Tribunal Electoral para reformar el Código Electoral que regirá las elecciones del año 2029.
Una serie de artículos nuevos y otros que están en el documento original están generando serias, duras y legítimas críticas, y observaciones de amplios sectores políticos y sociales.
Ningún cambio debe significar un retroceso democrático y mucho menos una cortapisa para la libre participación de los ciudadanos en la política.
El Código Electoral debe garantizar transparencia y reglas claras. Pretender vía una ley, hacerse del control de un partido político o intentar disminuir la posibilidad que un ciudadano que no está inscrito en una organización política es una pretensión peligrosa y también inaceptable.