El verdadero lujo es el tiempo libre
En un mundo obsesionado con la productividad solemos confundir el lujo con el poder adquisitivo, relegando a un tercer plano el tiempo del descanso.
La cultura de la productividad tóxica nos hace medir nuestra valía por la cantidad de tareas realizadas y horas trabajadas, sacrificando nuestra salud, las relaciones interpersonales y el bienestar en general.
Tener tiempo para leer, pasear, compartir con la familia o simplemente hacer nada es un privilegio que pocos se pueden permitis. Mientras que algunos que sí se permiten un hobby, sienten la presión de tener que monetizarlo porque de lo contrario están perdiendo su valioso tiempo.
Hemos llegado a tal punto que es un auténtico lujo decidir cómo invertir nuestras propias horas de vida. Aprender a darle espacio al tiempo libre es una de los pilares más importante para llegar a ser una sociedad saludable. * La autora es periodista.