Falla en el corazón del sistema eléctrico
Los recientes eventos de ETESA evidencian la fragilidad de un sistema que debía estar más que robusto, considerando el crecimiento del 7% anual de la demanda. La autopista de la energía y el Centro de Despacho, que coordina las transacciones del mercado, han estado a merced de quienes ven oportunidad de negocios en toda crisis.
El desinterés del gobierno pasado por cumplir el plan de expansión, junto al ineficiente sistema de compras en el que incluyeron a una empresa concebida para ser competitiva en un mercado privatizado, la han llevado a esta situación comprometida. Sumemos la improvisación sobre la planificación, administraciones cuestionadas y el gasto de más de $500 millones del periodo Martinelli, para reforzar la generación, mediante contratos que ni sé si han investigado.
Cambios en las reglas del mercado y el escaso incentivo a la inversión agravan el asunto. Como dice Rubén Blades en “El apagón”, tal vez “alguien se alegró, pues la oscuridad lo va a ayudar a desempeñar la muy popular función de robar”.
*Comunicadora social.