Frenar el sicariato en moto
Las cifras de homicidios que sacuden semanalmente a nuestras comunidades ya no son simples estadísticas en la sección roja de los diarios, son la radiografía de un cáncer social que entro en nuestra sociedad llamado sicariato. Con frecuencia ya despertamos con la noticia de balaceras, ajuste de cuentas mujeres embarazadas y vidas truncadas de personas en plena vía pública.
Uno de los rostros más visibles y letales de esta crisis es el sicariato en motocicleta, su estudio del modus operandi es conocido cuando dos sujetos a bordo de un vehículo ligero de dos ruedas interceptan su objetivo, disparan a quema ropa y desaparecen entre tráfico antes que lleguen las autoridades competentes o la policía. Esta modalidad se ha convertido en una herramienta para las pandillas y el crimen organizado. Ante este opacó panorama es necesario actuar aplicando medidas drásticas que ya han dado resultados científicos de su efectividad.
Panamá es un país de gente pacífica y trabajadora, convertir cada homicidio en un número más de las estadísticas erosiona la moral social y debilita la sociedad. Frente al incremento de crímenes por pasajeros armados varios países vecinos de la región han implementado medidas estrictas de control como, por ejemplo, la prohibición del pasajero acompañante en motocicleta durante horario o zonas críticas, lo que le reduce drásticamente la capacidad operativa del sicario.
Otro, mecanismo es la obligación de llevar impreso el numero de la placa en cascos y chalecos reflexivo que facilite la identificación visual de los ciudadanos y las cámaras de video vigilancias disminuyendo al infractor a sabiendas que será plenamente reconocible.
Estas medidas que pueden ser temporales generan posturas encontradas frente a una realidad innegable, que la vida humana vale más que la incomodidad logística de algunos ciudadanos que llevan pasajeros en motos. El debate no debe centrarse en estigmatizar al motociclista honesto y trabajador, sino en cerrarles los espacios a los delincuentes que disfrazan su ilegalidad bajo el anonimato de un casco y un vehículo de falsa entrega. De allí la importancia de endurecer los controles de perfilamiento, fiscalización y trazabilidad de estos vehículos, incluyendo regulaciones adicionales a patines y scooter.
En estos momentos hay que adoptar medidas, vuestras calles no pueden seguir siendo el escenario de una guerra silenciosa, exigir orden, regulación estricta es una cuestión de supervivencia nacional.
**El autor es Doctor en Educación, abogado, criminólogo.**