“¿La generación Z son cucarachas?”: este comentario provocó en la India una enorme manifestación de sentimientos de la juventud (liderada por la Gen Z o centennials)
El partido popular de las Cucarachas (Cockroach Janta Party o CJP por sus siglas en inglés) fue creado el 16 de mayo de 2026 por Abhijeet Dipke, un estudiante graduado de la Universidad de Boston en E.E.U.U. y estratega de comunicación política. CJP es un movimiento GenZ de protesta orgánica surgido en la India, que nace como una sátira en redes sociales tras un comentario despectivo del presidente magistrado del Tribunal Supremo de la India, el Sr. Juez Surya Kant, quien en un comentario derogatorio calificó de «cucarachas» a los jóvenes desempleados y a los activistas. El movimiento ha crecido y se ha expandido para desafiar al gobierno actual del mandatario primer ministro Narendra Modi ante el desempleo masivo y los escándalos de filtración de exámenes académicos y concursos competitivos.
Saurav Das y Ashutosh Ranka son los voceros principales de este movimiento. CJP opera como un grupo de presión satírico no registrado, más que como un partido político formal.
Actualmente, la iniciativa ha derivado en protestas callejeras orgánicas masivas para exigir una reforma educativa, la renuncia del ministro de Educación de la India, Dharmendra Pradhan; objetivo que ya se cumplió, además de exigir la rendición de cuentas sistémica, asegurando una solución holística del sistema educacional en todos los niveles. Es importante señalar que, desde la independencia de India en 1947, el rubro de educación siempre ha sido un área de suma importancia y prioridad para la sociedad y familias de la India en todos los niveles sociales.
Exigiendo reformas sistemáticas educacionales y los exámenes a raíz de graves controversias, Ing. Sonam Wangchuk (59 años), el reconocido educador, renombrado innovador, activista y seguidor de filosofía de No Violencia de padre de la nación Mahatma Gandhi, comenzó a apoyar al CJP, autodenominándose «cucaracha honoraria» en solidaridad con los Cucarachas de GenZ. Cabe destacar que Sonam Wangchuk manifestando la expresión de protesta pacífica gandhiana inició su huelga de hambre en sitio céntrico Jantar Mantar (observatorio histórico) en la capital Nueva Delhi, el 28 de junio, alimentándose únicamente de agua y sal. Sonam, quien paso 26 días en huelga de hambre en apoyo al CJP, afirma haber perdido 11 kg (24 lb), pero asegura que “sigue vivo”.
El pasado 20 de julio en la protesta masiva en Nueva Delhi resulta muy interesante observar que los manifestantes provienen de todos los ámbitos de la vida: estudiantes, profesionales, escritores, activistas, periodistas independientes, YouTubers, Influencers, abogados, ex militares, oficiales jubilados de administración pública, ex oficiales policiacas, comunidad LGBT, amas de casa, personas mayores, ancianos, adolescentes, trabajadores, obreros, dalit (casta intocable), y personas con baja alfabetización.
Las imágenes de gases lacrimógenos, cargas con porras, estudiantes heridos, estudiantes físicamente molestados por la policía, se difundieron rápidamente por Internet, lo que provocó manifestaciones de solidaridad en toda la India y obligó al Gobierno encabezado por el primer ministro Modi a ponerse a la defensiva políticamente. Aunque la capital Delhi sigue siendo el centro neurálgico del movimiento Cucaracha, se han organizado concentraciones y marchas en varios otros estados.
En cualquier democracia cuando hay constante carencia y ausencia de discusión, debate y comunicación por y con el Gobierno del día, de ahí surge protestas espontaneas, lanzamiento de Voz Populi y al final todos estos disturbios e inquietudes sociales forman parte de un movimiento popular a largo plazo.
En la India actual, existe un pertinente debate sobre si el país se encuentra en una fase de transición hacia un autoritarismo competitivo o una autocracia electoral o características mezcladas de ambos. En general, el sistema educativo de la India está bajo un intenso escrutinio y es cuestionable en muchos aspectos. Se enfrenta a profundas deficiencias estructurales y a un arraigo problemático. Es muy probable que sea también debido a este sistema educativo que la dignidad del trabajo sea algo prácticamente inexistente en la India. Aún queda un largo camino por recorrer para la “Indianización del sistema educativo” en la India.
Cabe señalar que la edad promedio del 65 % de la población india (con 1400 millones de habitantes) es inferior a los 28 años; podría decirse que es la democracia más joven del planeta. Sin embargo, existe un descontento latente entre la juventud india, especialmente entre los estudiantes de 15 a 25 años.
Debido a lo que está pasando con el sistema educacional en el país entero, los estudiantes sufren tremenda ansiedad, angustia e ira. La frustración es palpable. La desesperación resulta evidente y claramente visible en casi cada rincón de la India. Los ciudadanos bien informados se sienten cada vez más desencantados con el actual régimen gubernamental. Existe una enorme falta de confianza entre los manifestantes GenZ y el Gobierno Central encabezado por el primer ministro Modi. El Gobierno debería esforzarse mucho más por fomentar la confianza y la credibilidad.
Por otro lado, este movimiento independiente encabezado por el CJP y comunidad estudiantil no debería desvanecerse; por el contrario, debería mantener una progresión constante y continuar este gran despertar imparable.