No se debe caer en la humillación
Las tonadas subidas de tono durante el Carnaval en Panamá no es algo nuevo: viene de la tradición, pero hoy genera bastante polémica.
En lo personal no veo como bueno que las burlas sean parte de la fiesta, pero para la gente de las tunas y los seguidores de las reinas es algo normal y lo aplauden.
En el llamado “topón”, el choque de popularidad con mucho ruido por parte de las ‘barras’ de cada reina, al parecer gana el que más material personal tenga de su bando contrario.
Quien más ofenda y saque cosas picantes de la vida personal de la tuna opuesta, le llaman ganadora.
Para ello, supongo que se hacen las investigaciones necesarias desde el anuncio de la aspirante a ser reina.
Insultos personales directos, ataques por apariencia física, pobreza o condición social, contenido machista o sexual, comentarios racistas y humillaciones explícitas, más allá del chiste o la picardía, reinará en las comparsas en los días de carnavales como ya se ha podido evidenciar en distintos lugares.
Me parecen correcto los lugares en donde se celebran los carnavales, y donde ya se intenta regular las letras de las tonadas, promover comparsas más creativas y evitar mensajes de odio.
* La autora es periodista.