Periodismo positivo: Verdad sobre vender más
Mantener una línea editorial positiva, por encima de las tendencias habituales suele ser un reto en el siglo 21.
La violencia, vulgaridad y contenido vacío suelen ser muy atractivos para el público, convirtiéndose en un producto similar a la comida callejera, deliciosa; pero nada nutritiva, sobre todo para la mente, que estimulada constantemente suele cegarse y hasta blindarse en incredulidad ante situaciones que representen cambios positivos en conductas y acciones de parte de personalidades o entidades gubernamentales.
Con el mundo cada vez más conectado, un paradójico aislamiento mental es consistente, lo que convierte en un reto hacer llegar las buenas noticias, por lo que la lucha al crear este contenido lo convierte en una cruzada, que aunque solitaria y ardua, los frutos podrán cosecharse a largo plazo, manteniendo siempre una esquina o refugio donde se pueda descansar de las malas nuevas y los contenidos momentáneos y sin valor.
Es imperativo apelar a la creación de buen contenido, uno que cause eco en la mente del espectador, que brinde un respiro en lugar de más ruido.
Durante 14 años, Metro Libre ha tenido como ruta las noticias positivas, resaltar las buenas nuevas y lo bello de nuestro país, que es mucho y que necesita que lo veamos, lo vivamos y lo compartamos con otros, porque las noticias positivas siempre alegrarán y serán bien recibidas a donde sea que vayan.