Balbina Herrera rechaza cambios que concentrarían la representación legal del PRD en la Presidencia del partido
La secretaria general del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Balbina Herrera Araúz, sacudió las estructuras de su colectivo al enviar una misiva enérgica a la bancada de diputados, manifestando su abierto rechazo a las modificaciones introducidas en el Proyecto de Ley 699 de reformas al Código Electoral.
El documento fue dirigido de forma directa a la cúpula legislativa del partido, encabezada por Benicio Robinson en calidad de presidente de la bancada; Raúl Pineda, vicepresidente; y Flor Brenes, secretaria, marcando un fuerte distanciamiento frente al rumbo que intenta imponer el liderazgo actual.
El meollo del conflicto radica en un cambio introducido al articulado que pretende otorgar la representación legal de los partidos políticos exclusivamente a sus presidentes. En el panorama actual del PRD, dicha facultad recae sobre la Secretaría General, por lo que esta movida —impulsada por el propio Benicio Robinson, quien funge simultáneamente como presidente del partido y de la Comisión de Gobierno de la Asamblea— encendió las alarmas internas al concentrar todo el poder institucional en una sola figura.
Para Herrera, esta jugada legislativa trasciende un simple tecnicismo legal y vulnera directamente la “esencia constitucional” y la autonomía del colectivo. La dirigente argumenta que la organización tricolor se ha sostenido históricamente bajo un modelo de dirección colegiada, de modo que modificar esta correlación de fuerzas trastocaría por completo la filosofía democrática y estructural del partido.
Invocando el artículo 138 de la Constitución, la secretaria general recordó que el funcionamiento de los partidos debe regirse por principios estrictamente participativos. En esa línea, criticó que una reforma de tal magnitud se haya gestado sin pasar por los filtros orgánicos debidos, omitiendo el debate necesario en las bases, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), el Consejo Directivo Nacional y el Congreso Nacional.
Herrera sentenció que las decisiones de fondo sobre el futuro institucional del colectivo no pueden quedar supeditadas al criterio de un reducido grupo de actores políticos.
Finalmente, la dirigente cerró con un firme llamado a los legisladores del partido para que defiendan la unidad y la institucionalidad, recalcando que la disputa actual no se trata de salvaguardar privilegios o puestos personales, sino de proteger el histórico sistema de toma de decisiones que ha caracterizado a las bases del PRD.