Martín Torrijos recuerda el legado del general Omar Torrijos
El candidato presidencial por el Partido Popular (PP) Martín Torrijos Espino manifestó que “42 años han transcurrido desde el 31 de julio de 1981, cuando el general Omar Torrijos no concluyó su último vuelo hacia Coclesito. Nadie puede estar preparado para un vacío tan hondo como el que nos tocó vivir ese día”.
Las palabras del hijo del general se dieron durante el acto de aniversario realizado hoy en el Gran Salón del Hotel Sheraton.
Destacó que Torrijos fue “un líder que fue capaz de interpretar la necesidad de transformar las estructuras políticas, económicas y sociales de un país profundamente desigual y excluyente. Durante todo el siglo XX varias generaciones panameños luchamos por nuestros derechos soberanos”.
Agregó que “el país le otorgó a Omar su confianza para derribar la Quinta Frontera, la eliminación del enclave colonial que era la Zona del Canal. Era un país dentro de otro, en el centro de nuestro territorio; una franja de 8 kilómetros a cada lado del Canal, de mar a mar. Eran 1432 kilómetros cuadrados segregados de nuestra soberanía”.
“La Avenida de los Mártires, que llamaban 4 de julio, era una frontera en plena capital del país. Adentro hablaban en otro idioma, con policías, leyes, gobernadores, jueces, cárceles, escuelas, hospitales y hasta supermercados... era su paraíso donde nada les faltaba”, dijo.
Según el candidato presidencial “dirigió con creatividad y realismo un equipo que supo negociar con éxito y valentía los Tratados Torrijos-Carter. Así fue como alcanzamos nuestra reparación histórica, desapareció la zona del canal y asumimos el control de la administración del Canal y de nuestro mayor activo: la posición geográfica”.
“Omar Torrijos no fue un hombre perfecto, cometió errores, pero también tuvo aciertos y virtudes. Fue grande en la humildad. Es cierto, surgió de un golpe de Estado, pero fue más que un militar, demostró su calidad de estadista en un momento de nuestra historia donde el deterioro de la institucionalidad política y la insatisfacción social, reclamaban un cambio de rumbo”, destacó el político.
Comentó que “acumular riqueza no fue su fin ni estaba en su ser. Al contrario, su mayor satisfacción la encontró recorriendo su país, en su patrullaje doméstico; buscando soluciones y oportunidades para la gente humilde de su país. Hoy lo recuerdo, no sólo por ser mi padre, sino por sus principios; por su dignidad, por ser coherente con lo que dijo y lo que hizo”.