Tecnología

Becario de Senacyt crea mapa tridimensional sobre actividad sísmica panameña

19 de octubre de 2026

Una investigación del científico panameño Isaac Guerra Araúz, becario doctoral de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), aporta nuevas evidencias sobre la estructura geológica bajo Panamá y la compleja interacción de placas que influye en su actividad sísmica. Guerra Araúz cursa la etapa final del doctorado en Geofísica, con especialización en peligro, riesgo y resiliencia, en The University of Western Ontario (Canadá). Junto a su supervisor Katsuichiro Goda, desarrolló uno de los primeros modelos tridimensionales del interior de la Tierra bajo el país, publicado en mayo de 2026 en la revista Tectonophysics.

Para construir el modelo, analizaron 2,741 sismos registrados entre 2013 y 2023 en 148 estaciones sísmicas de Panamá, Costa Rica y Colombia, mediante tomografía sísmica hasta unos 80 kilómetros de profundidad. “Funciona de manera similar a una tomografía médica, pero en lugar de observar el cuerpo humano, utilizamos las ondas producidas por los terremotos para estudiar las estructuras bajo la superficie”, explicó Guerra Araúz.

Entre los hallazgos destaca la evidencia de un sistema de doble subducción bajo el occidente del país, con las placas de Cocos y Nazca hundiéndose desde el Pacífico y la placa del Caribe desde el norte. “Nuestro territorio está sometido a una interacción tectónica particularmente compleja. Encontramos placas que se introducen desde direcciones opuestas, lo que ayuda a comprender por qué hay actividad sísmica incluso en regiones con pocos terremotos históricos”, señaló el investigador.

El estudio también identificó indicios de subducción de la placa del Caribe bajo el centro y oriente del país, incluida la zona del Canal, y advirtió sobre estructuras activas en la costa caribeña, recordando el terremoto de San Blas de 1882, de magnitud estimada en 8.0. Además, estimó el espesor de la corteza entre 25 y 45 kilómetros, identificando diferencias en la composición de las rocas bajo Azuero, la cordillera de Talamanca y la cuenca del Canal.

Tras el sismo de magnitud 7.7 del 9 de octubre, Guerra Araúz se trasladó a Panamá para incorporar el evento en su tesis. Realizó mediciones en Búcaro, La Pitaloza y Mariato, en el sur de Azuero y la costa de Veraguas, donde identificó ruptura superficial. Los resultados preliminares indican desplazamientos horizontales de 1 a 1.20 metros y verticales de cerca de 1 metro en Búcaro, hundimientos de 15 a 30 centímetros en Isla Cañas y deformaciones en el fondo marino que pudieron generar olas. A esto sumó evaluaciones de daños en Azuero, Soná, Aguadulce, Penonomé y Atalaya, con datos del Dr. Luis Pinzón, para analizar la relación entre el impacto en las estructuras, el tipo de suelo, la amplificación sísmica y la vulnerabilidad de las edificaciones.

La Senacyt destacó que desde 2003 ha apoyado la formación de 29 panameños en áreas vinculadas a la sismología e infraestructura sostenible, como ingeniería estructural, geotecnia y geofísica. “Formar talento en sismología e ingeniería permite transformar el conocimiento en infraestructura más segura y ciudades resilientes”, afirmó la directora de Desarrollo de Capacidades de la entidad, Violetta Cumberbatch. Aunque no es posible predecir terremotos, este trabajo integra tomografía, modelos de fuente, observaciones de campo y análisis de daños para mejorar los estudios de amenaza, identificar fuentes potenciales y fortalecer la planificación territorial y la construcción en el país.

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