IA, educación digital y familias ante el reto de proteger a los menores en las redes sociales
Las redes sociales se presentan como un espacio en el que los menores requieren medidas de seguridad específicas para evitar riesgos como el acoso, la visualización de contenido explícito o la promoción de comportamientos de riesgo, frente a lo que la inteligencia artificial (IA), la educación digital y el apoyo familiar se vuelven herramientas de protección esenciales, según Funditec Research.
El uso y la presencia de los menores de edad en las redes sociales representa un complejo debate abierto en la actualidad, con países que optan por la regulación de estas plataformas e, incluso, por prohibir el acceso de los menores a este tipo de servicios, como es el caso de Australia y Reino Unido.
Sin embargo, desde Funditec Research consideran que adoptar esta postura de prohibición frente a las redes sociales no frena el problema de base, dejando abierta la posibilidad de que los menores “encuentren atajos para llegar a ellas” y provocando que los padres “tengan la falsa sensación de que alguien se está encargando del problema”.
Con motivo del Día Mundial de las Redes sociales, que se celebra cada 30 de junio, la organización ha puesto sobre la mesa cómo el uso de herramientas de IA, la educación digital y el apoyo familiar pueden servir de apoyo para detectar riesgos y proporcionar protección a los menores en estas plataformas, en lugar de apostar por la prohibición.
Como ha expresado al respecto el director de Funditec Research y experto en IA y ciberseguridad, Gonzalo Álvarez Marañón, en un comunicado, prohibir es “la respuesta más fácil a un problema complejo, que nos debería hacer desconfiar”.
En su lugar, el experto ha matizado que impulsar otras estrategias a largo plazo es más útil, como es el caso de la alfabetización digital. Es decir, enseñar a los menores cómo funcionan los algoritmos, qué hacen las plataformas con sus datos y cómo identificar situaciones de manipulación. Esta perspectiva “produce ciudadanos más resilientes que cualquier prohibición de acceso”, ha apostillado.
Siguiendo esta línea, Álvarez Marañón también ha apuntado a la función esencial de los padres en lo que a redes sociales respecta, que resulta igual de necesaria que el aprendizaje porque “ninguna ley sustituye la conversación entre padres e hijos”, como ha valorado.
En este caso, el directivo ha asegurado que los menores que se desarrollan con referencias claras de tecnología proporcionadas por adultos, resultan ser “más resilientes” que los solo están “bajo protección legal”, porque realmente el menor no comprende lo ocurrido y aprende a “eludir”.