Al pie del cañón

Mundo paralelo

01 de agosto de 2019

Si el país funcionara como una empresa privada los talentos deportivos tendrían un régimen alternado de estudio y entrenamiento desde los 12 años de edad. Si así operara el estado, al marginado se le emplearía para construir viviendas de todo tipo, incluyendo la suya. Funcionando de esta manera el país, los presos no estarían holgazaneando la mayor parte del día y de otro modo contribuirían a tareas como el aseo y la reparación de las calles.

En este mundo paralelo, la burocracia sería reemplazada por el uso eficiente del personal acompañado de la tecnología. A soñar.

Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR