Es un tema de cortesía y educación
03 de febrero de 2026
Hace unos días circuló un video sobre una discusión en el Metro de Panamá: una mujer embarazada subió al vagón y nadie le cedió el asiento.
Más allá de la normativa de la “Metrocultura”, el respeto hacia las embarazadas, adultos mayores o personas con discapacidad es una cuestión de cortesía y valores básicos. Ceder el puesto no debería ser una obligación impuesta, sino un acto de sentido común. Además, la caballerosidad no es el único factor; esta atención también debería nacer de mujeres jóvenes que gocen de plena salud.