El desgarrador testimonio de Ariel Cunio, sobreviviente de Hamás
“Yo lo viví”: Tras permanecer más de dos años secuestrado por Hamás, Ariel Cunio relata cómo comenzó la pesadilla en Nir Oz y exige que el mundo no olvide las atrocidades del ataque
A pocos meses de cumplirse tres años del brutal ataque de Hamás en el sur de Israel, que afectó tanto a los kibutz como a los asistentes al festival Nova, pudimos conversar con Ariel Cunio, uno de los civiles secuestrados en aquella fatídica jornada.
El lugar, todavía en ruinas pero rodeado de algunos árboles, emana un silencio extraño. Aún quedan rastros de zozobra. Al ver las casas baleadas, incendiadas y los refugios destrozados, es inevitable recordar las impactantes imágenes que dieron la vuelta al mundo aquel 7 de octubre de 2023, cuando los terroristas exhibían como trofeos los cuerpos de personas de distintas nacionalidades.
Cunio, de ascendencia argentina, conversó en un fluido español con periodistas latinoamericanos. Relató cómo comenzó la pesadilla que padeció junto a su familia: su hermano David Cunio, su cuñada Sharon Aloni Cunio y las hijas mellizas de ambos, Emma y Yuli.
Recuerda que, bajo el grito de “¡Allahu Akbar!” (Dios es grande), se desató una ráfaga de disparos y golpes, seguida por el fuego que consumió sus hogares. “Me escondí debajo de la cama con mi novia, Arbel”, relata. Desde allí, intentó enviarle un mensaje a su cuñado quien se encontraba afuera armado, ya que muy pocas personas tenían cómo defenderse dentro del lugar. “Pensé que eran solo dos terroristas”, destaca, pero la realidad es que eran tantos que ni el kibutz entero armado habría podido enfrentarlos.
A medida que avanza en su relato, Ariel pide disculpas cuando le cuesta encontrar las palabras exactas en español para describir lo que fue vivir en cautiverio por más de dos años (fue liberado el 13 de octubre de 2025). Explica que ha perdido un poco la práctica del idioma tras haber tenido que aprender árabe durante su secuestro.
Ariel no fue el único capturado ese día; muchos vecinos y habitantes de los alrededores cayeron en manos de los captores tras horas de resistencia en sus comunidades. Relata que, durante su encierro a manos de Hamás, su única ventana al mundo exterior era una radio. Hoy en día, el escenario sigue siendo el mismo: un sitio inhabitable, marcado por los restos de lo que alguna vez fue una comunidad próspera y tranquila, y que ahora carga con la huella de uno de los episodios más oscuros de la historia reciente.
ml | Aunque sobrevivientes como Silvia, Ariel y su familia han dado un paso hacia la catarsis para reconstruir sus vidas, tienen claro que no van a regresar; ya no se sienten seguros allí, por lo que han tomado la decisión de avanzar desde otras zonas, por lo menos es lo que asegura Ariel Cunio. “Para mí es importante que el mundo sepa quién es Hamás, porque el mundo no lo sabe. Hoy nadie me puede decir que Hamás no hizo lo que hizo, porque yo lo viví”, reflexionó.
Para su novia y para él, lo que un día fue un hogar, hoy es un cementerio y no regresarán.
ml | De su encierro a manos de los terroristas, Ariel Cunio se mostró más reservado. Con voz quebrada fue claro que no hablaría de esa experiencia, contaría solo de lo que pasó hasta antes de ser llevado por los terroristas. Destacó que, tras la privación, lo llevaron a la frontera: “quedé bajo el control de Hamas, aunque la Yihad Islámica fue la que me sacó de mi casa”.
Asimismo, manifestó que, en ese tiempo de encierro, solo pensaba en si su hermano y su familia vivían, por ello cuando se reencontraron tras solicitud de un jefe de Hamás, lloraron y se abrazaron; no lo podían creer.