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Cervelli, el cerebro venezolano de una Italia en cuartos del Clásico Mundial

12 de marzo de 2026

Campeón de la Serie Mundial 2009 con los Yankees de Nueva York y exreceptor cerebral, el venezolano Francisco Cervelli, ahora mánager, ha puesto a soñar a Italia en el Clásico Mundial de béisbol con visión, táctica, elegancia y motivación.

Hijo del italiano Emanuele y la venezolana Damaris, forjó sus cimientos en academias de pelota en Valencia, Carabobo, antes de llevar en el dorso el número 29 durante en su paso por los Bombarderos del Bronx y los Piratas de Pittsburgh.

Ese mismo número aún viste a sus 40 años cuando está sentado en el dugout, cerca de la máquina de café espresso que la noche del miércoles se encendió con cada uno de los tres jonrones de Vinnie Pasquantino, alma de La Nazionale, en el triunfo 9x1 ante México en Houston.

Es la segunda vez que Italia llega a cuartos de final desde 2023, pero esta vez, con Cervelli, pasan con un invicto 4-0, que incluyó derrotar a uno de los favoritos y anfitriones de esta contienda, Estados Unidos, en un torneo que también se disputó en paralelo en Puerto Rico y Japón.

Ahora deberá toparse con un poderoso Puerto Rico el sábado en el Daikin Park de Houston, por un boleto a las semifinales.

"¿Cómo juega Italia? Esto es el Italian Way, que probablemente mis muchachos saben, y que es siempre ataca, ataca, ataca y ataca", ha dicho en conferencia de prensa.

En su roster hay jugadores de Grandes Ligas con raíces italianas nacidos y formados en Estados Unidos, pero que optaron por Italia. Al igual que el propio Cervelli, que nació en Venezuela pero que antes de ser mánager integró el combinado azzurri como jugador.

- ¿Un Pep Guardiola del béisbol? -

Cervelli llevó a Italia lo mejor de dos potencias peloteras mundiales - Estados Unidos -donde brilló- y Venezuela, donde parte de su corazón quedó con los Navegantes de Magallanes, equipo de su ciudad natal.

Como catcher es el estratega, quien estudia a los bateadores, intercambia señales con el pitcher y dirige a la defensa. Es un analista, un hombre táctico.

Cervelli quiere modernizar el programa en el béisbol, forjando una identidad, así como el galardonado Pep Guardiola cambió la forma de jugar en clubes como el FC Barcelona, Manchester City o Bayern de Múnich. Ninguno brilló necesariamente por fortalezas físicas sino tácticas.

Y aunque a diferencia del Noi de Santpedor, Cervelli recién comienza como mánager, el venezolano sabe sacar lo mejor de los talentos que no son estrella absoluta, aprovechando el potencial de los ítalo‑americanos que forman parte del equipo.

"Legué a Italia y estaba un béisbol olvidado, los muchachos sin esperanza. Me costó mucho trabajo convencerlos de que este proyecto era verdadero. Cada vez estamos llevando más personas a dar clínicas. Tenemos que reforzar el cuerpo técnico, llevar tecnología (...) Vamos poco a poco".

- Inspiración -

Y mientras Pep solía trabajar con uno de sus mentores, Juan Manuel Lillo, y tiene a la leyenda Johan Cruyff (1947-2016) como referencia, Cervelli tiene a su lado al santurceño Jorge Posada, exastro de los Yankees y amigo, mientras reconoció su admiración por otra estrella de los Mulos, Joe Torre.

"Es un caballero (...) Me enseñó mucho, a ser elegante, respetuoso y a ser un Yankee. Así que eso es lo que intento hacer en Italia. Italia es cultura, es elegancia. Mis muchachos se visten bien todos los días, respetan esto, este es el nivel más alto del mundo. ¿Por qué no crear una tradición como la de Joe Torre? Respetar este juego y ser un profesional dentro y fuera del campo", consideró.

Está dispuesto a hacer el trabajo. "El Italian Way no está definido todavía. Queremos hacer un libro de cómo se juega hoy la pelota, de cómo nos caracterizamos nosotros en el campo para dárselo a todo el mundo en Italia, en cada esquina y que sepan que esto no es hoy solamente, que esto es el comienzo de algo muy bonito".

Pese al buen momento, y aunque reconoce que sueña algún día ser mánager en las Grandes Ligas, todavía no se cree nada. En una reciente conferencia de prensa le preguntaron si creía que en Italia le harían una estatua.

"No sé. Hay muchas estatuas en Italia. ¿Para que la mía? Son estatuas espectaculares para tomarle fotos. No quiero la mía. Simplemente quiero, lo que dije el año pasado a mis muchachos, The Italian Way, una identidad".

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