Deportes

El enemigo está en casa: Saibari, revelación marroquí y tricampeón de Países Bajos

28 de junio de 2026

Con tres goles, uno en cada partido de Marruecos en la fase de grupos, Ismael Saibari, mediocampista nacido en Cataluña, es por ahora una de las sorpresas del Mundial y se presenta como una de las armas para el duelo eléctrico de dieciseisavos de final con Países Bajos, el país donde jugó los últimos seis años.

Saibari, de 25 años, no tardó en dejar huella en el torneo, adelantando pronto a Marruecos ante Brasil (empate final 1-1), y luego dio la victoria a su equipo con un tempranero tanto ante Escocia (1-0) y participó con una diana de la victoria, más sufrida de lo esperado, contra Haití (4-2).

"No estoy solo, todo el equipo está implicado. Tenemos un buen equipo, con buenos jugadores. Eso facilita el juego", defendió esta nueva figura de los Leones del Atlas después de la victoria ante los escoceses.

- Títulos con el PSV -

El destino ha querido que el camino de Marruecos se cruce ya en dieciseisavos con una de las selecciones que aspiran a llegar muy lejos, Países Bajos, un país que él conoce muy bien porque pasó allí los últimos seis años, claves en su formación y para hacerse un nombre en el fútbol.

Saibari fichó con 19 años por el PSV Eindhoven, un histórico club neerlandés con el que ha sido campeón de la liga de Países Bajos en las tres últimas temporadas.

Con ese equipo jugó 142 partidos, firmó 42 tantos y dio 29 asistencias, lo que le hizo ganarse la confianza de los responsables del fútbol marroquí y atraer la atención de los grandes.

Tanto que la prensa insiste en los últimos tiempos con que está cerca de anunciarse un traspaso millonario hacia el Bayern Munich.

- Conexión belga -

Esa operación culminaría una conexión belga clave en el desarrollo de su carrera.

El seleccionador actual de Marruecos, Mohamed Ouahbi, nació en Bélgica y tiene buena relación con el entrenador belga del Bayern, Vincent Kompany.

El propio Saibari tiene también nacionalidad belga, ya que se mudó a ese país siendo niño y fue allí donde se ganó un nombre en el fútbol, primero en formaciones modestas como el Willebroek y el Beerschot.

Pasó a la escuela del Anderlecht, donde estuvo dos años pero que le descartó después por sobrepeso.

La decepción no le tumbó y se formó en su etapa infantil y juvenil en otras formaciones belgas, el Malinas y el Genk, desde donde dio el salto al PSV.

- Malformación en los pies -

Antes de esa parte de su vida en Bélgica, la historia de Ismael comenzó en Terrassa, en la periferia de Barcelona, donde nació.

Su familia estaba allí trabajando y sus primeros años transcurrieron en un entorno obrero, donde dio sus primeras patadas al balón en el club Santa Terrassa, mientras su hermano mayor Akram había llegado a la escuela del FC Barcelona.

La infancia de Ismael estuvo marcada en cierta medida por una malformación congénita en los pies.

"Los tenía girados hacia el interior y me ayudaba de aparatos para andar. El médico dijo a mis padres que no iba a poder andar", contó el futbolista a la televisión sueca.

Pero un largo tratamiento y el apoyo de material ortopédico, especialmente concebido para su problema, pudo corregir esa malformación.

"Mi madre rezó por mí. Yo solo quería llevar una vida normal, no necesariamente llegar a ser futbolista", admitió.

Luego llegó la crisis económica y la familia buscó en 2007 nuevos horizontes laborales y dejó Cataluña para instalarse en la periferia de Amberes, cambiando definitivamente la vida de Ismail, que con el tiempo se nacionalizó belga aunque desde la etapa juvenil (Sub-15) decidió, "por una decisión del corazón", representar futbolísticamente a Marruecos, el país de sus raíces familiares.

El mismo país donde ahora acapara portadas y que confía en él para soñar en grande en este Mundial, casi cuatro años después de que el país norteafricano diera la gran sorpresa de ser semifinalista en Catar 2022.

Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR