El prodigio Antonelli llega a Bakú lanzado a por el título mundial
El prodigio italiano Kimi Antonelli tiene otra oportunidad de ampliar su amplia ventaja en la lucha por el título de Fórmula 1 este fin de semana en el Gran Premio de Azerbaiyán, el primero de un tríptico que podría dejar sentenciado el campeonato.
Impulsado por sus ocho triunfos esta temporada y con una ventaja de 81 puntos sobre su compañero en Mercedes, George Russell, el piloto de 20 años se ha mostrado imparable y está cerca de convertirse en el primer campeón italiano desde Alberto Ascari en 1953.
Pero tanto él como Mercedes saben que deben contener su entusiasmo en el GP de Azerbaiyán, un rápido circuito urbano con fama de generar caos.
"Los resultados recientes han sido alentadores, pero no garantizan nada", dijo el jefe del equipo Mercedes, Toto Wolff.
"Bakú pondrá en evidencia cualquier debilidad muy rápidamente. Tenemos que afrontar el fin de semana con humildad, hacer bien lo básico y ganarnos cada punto", añadió.
Tras haber ganado en Italia y España, Antonelli buscará un triplete que podría afianzar aún más su control del campeonato, aunque también admitió que su última victoria en Madrid se debió en buena parte al factor suerte, ya que la salida del coche de seguridad virtual le arrebató la victoria a Lando Norris, de McLaren.
"Las dos últimas carreras nos han dado buenos resultados", afirmó Wolff. "Pero no cambian nuestra evaluación de dónde estamos... Hay varios equipos capaces de pelear en cabeza".
Con tres Grandes Premios consecutivos en las próximas tres semanas, Wolff es consciente de que hay "poco tiempo para resetear entre carreras, así que la preparación, la fiabilidad y la ejecución operativa se vuelven aún más importantes".
"Estos son los momentos en los que nuestra posición en el campeonato puede reforzarse o perderse", advierte.
El circuito urbano de alta velocidad de Bakú puede deparar incidentes y resultados inesperados, mientras que las siguientes pruebas en Malasia y Singapur serán físicamente agotadoras para todos.
La carrera de Bakú de este año se disputa el sábado porque Azerbaiyán conmemora su Día del Recuerdo el domingo, por lo que los entrenamientos comienzan el jueves en lugar del tradicional viernes.
- Ferrari, Red Bull y McLaren, al acecho -
Será la décima ocasión que se dispute el GP de Azerbaiyán, prueba que se incorporó al calendario en 2016, inicialmente como Gran Premio de Europa, y que únicamente no se disputó en 2020 debido a la pandemia del covid.
Más allá de Mercedes, los otros equipos punteros (McLaren, Ferrari y Red Bull) tienen motivos para ser positivos.
Charles Leclerc, con Ferrari, tiene un brillante historial en las clasificaciones de Azerbaiyán: su racha de cuatro poles consecutivas en esta carrera solo se vio interrumpida el año pasado, cuando sufrió un accidente en la clasificación final y no pudo marcar tiempo.
Sin embargo, el monegasco nunca ha ganado esta prueba.
Su compañero, el siete veces campeón del mundo Lewis Hamilton, se ha descartado de la lucha por el título: es tercero en la clasificación de pilotos a 101 puntos.
Aun así, el ganador en Bakú en 2018 puede ser un aspirante a la victoria si él y Ferrari recuperan su mejor versión.
Max Verstappen buscará su tercer triunfo en Bakú con Red Bull, equipo que ha logrado cinco victorias en este circuito, cuatro de ellas en los últimos cinco años.
El australiano Oscar Piastri, con McLaren, fue el único capaz de romper ese dominio de 'Mad Max' y Red Bull.
"Es un circuito urbano exigente y técnico", explicó Verstappen, que la semana pasada se puso a prueba en una inédita carrera de karting contra otros 100 pilotos en Silverstone: arrancó último y tardó 35 minutos en tomar la cabeza, en la vuelta 14 de las 30 previstas.
El neerlandés volverá a tener como compañero al francés Isack Hadjar, que se perdió las tres últimas carreras tras sufrir en un entrenamiento una fractura de muñeca durante la pausa estival.