Estadios modernos, complemento económico del fútbol europeo a los ingresos por TV
En los antiguos muelles de Liverpool, hinchas del Everton brindan en los abarrotados bares de su flamante estadio, mucho antes del inicio del partido, reflejo del giro estratégico de los clubes europeos, que apuestan por recintos modernos que produzcan más ingresos para compensar el estancamiento de los derechos televisivos.
Un reciente informe de la UEFA sobre la economía del fútbol destaca el aumento de los ingresos los días de partido, impulsado por estadios más grandes y una mayor explotación comercial.
Para Manchester United, FC Barcelona, Real Madrid, PSG o los dos clubes de Milán, estos proyectos son esenciales para mantenerse entre los más ricos del mundo.
Para otros, como Leeds y Birmingham en Inglaterra o Getafe en España, la ampliación de los estadios tiene principalmente como objetivo seguir siendo competitivos en ligas donde los derechos de televisión se han estancado frente a los generados por las competiciones europeas.
En Liverpool, el Everton se mudó el pasado agosto a su nuevo Hill Dickinson Stadium, que costó 800 millones de libras (unos 1.072 millones de dólares) y que puede acoger a 53.000 espectadores, frente a los menos de 40.000 en el antiguo Goodison Park, el que fue su estadio durante 133 años.
"¡Es mucho mejor!", se entusiasma Dave Brown, de 71 años, seguidor del Everton, entrevistado por AFP antes de un partido de la Premier League contra el Burnley.
"Desgraciadamente, Goodison Park estaba envejeciendo, con asientos desde donde no se podía ver todo el campo", añade.
- "Pasar más tiempo en el estadio" -
La construcción de nuevos estadios, o su modernización, se está volviendo "cada vez más importante dada la situación de los derechos de televisión", explicó a la AFP el español Manuel Gutiérrez, vicepresidente en el área de calificaciones corporativas en la agencia de calificación crediticia Morningstar DBRS.
Aunque la Premier League aseguró en 2023 un contrato de difusión récord de 6.700 millones de libras (unos 8.980 millones de dólares) hasta la temporada 2028-2029, el aumento sigue siendo limitado en comparación con ciclos anteriores, lastrado.
En Europa, las situaciones varían. La competición española (LaLiga) logró un aumento notable en sus próximos derechos, mientras que la Ligue 1 francesa sufre un colapso en los ingresos audiovisuales, debido en parte al dominio abrumador del PSG.
Con los nuevos estadios, los clubes se adaptan también al cambio de hábitos de sus hinchas. "Los consumidores están más que nunca dispuestos a gastar en ocio y quieren pasar más tiempo en los recintos", afirma Gutiérrez.
Aunque estos nuevos complejos implican aumentos del precio de las entradas para financiarlos, la apuesta da sus frutos.
La UEFA señala en su informe que "los nuevos estadios han multiplicado los ingresos por taquilla" de clubes como Juventus de Turín, Atlético Madrid o Galatasaray de Estambul.
Los ingresos por entradas del Tottenham londinense se han casi cuadruplicado en diez años y otros clubes como PSG, Bayern, Liverpool y Manchester City los han duplicado durante los últimos 15 años.
"Los clubes han tomado conciencia que recintos polivalentes, de tamaño óptimo, que impulsen tanto los ingresos en los días de partido como los usos fuera de esos días, son cruciales para la generación de ingresos", destaca la UEFA.
- Abiertos "los 365 días del año" -
Ahora, los proyectos se multiplican. Manchester United proyecta un estadio de 2.000 millones de libras (unos 2.540 millones de dólares) para 100.000 aficionados, mientras que Birmingham City (de la segunda división inglesa) planea un recinto de 62.000 plazas.
AC Milán e Inter reconstruirán San Siro, y el PSG apunta a más de 80.000 asientos si abandona el Parque de los Príncipes.
En el Everton, los seguidores disfrutan, tres horas antes del partido, de restaurantes, bares y actividades en la explanada exterior del estadio, la "Budweiser Plaza".
Construido sobre antiguos muelles con vistas al río Mersey, el estadio también consiguió un contrato de 10 millones de libras (unos 12,7 millones de dólares) anuales con la firma local Hill Dickinson, para poner nombre al recinto futbolístico, y ha dinamizado el barrio con viviendas y espacios de ocio.
Fuentes del club prevén triplicar los ingresos en los días de partido.
"Podemos convertirlo en un lugar abierto los 365 días del año", explica a la AFP Colin Chong, director de inmuebles y regeneración del club, que planea acoger eventos deportivos internacionales, conferencias y conciertos, en este estadio de última generación en términos ambientales y acústicos.