Libre de lesiones, Zheng Qinwen vuelve a despegar en el US Open
Alejada del top-100 mundial por una cirugía de codo, la china Zheng Qinwen retará el miércoles a la número dos mundial, Elena Rybakina, en el US Open tras un impresionante recorrido desde la fase de clasificación.
Finalista del Abierto de Australia en 2024 y campeona olímpica en París, Zheng fue inmediatamente considerada la heredera de Li Na, la única china que levantó la corona en torneos de Grand Slam con sus triunfos en Australia (2014) y Roland Garros (2011).
Una lesión en el codo derecho frenó en seco su ascenso. Tras su eliminación en primera ronda de Wimbledon en 2025, cuando aún ocupaba el sexto lugar del ranking, Zheng se sometió a una artroscopia para retirar un pequeño fragmento óseo.
La intervención la alejó del circuito entre julio de 2025 y febrero de este año, con una fugaz aparición en septiembre ante su público del WTA 1000 de Pekín.
A su vuelta, una eliminación en el estreno de Roland Garros la desplomó al puesto 160 de un ranking del que llegó a ser cuarta en junio de 2025.
"Ha sido una de las derrotas más difíciles de asumir para mí", reconoció en una conferencia en París en la que no pudo contener las lágrimas.
Unas semanas más tarde ni siquiera superó la fase previa del WTA 1000 de Toronto, la señal definitiva para que su entrenador, el español Pere Riba, activara un cambio.
El ex tenista catalán trabaja con Zheng desde 2021 con un paréntesis en 2023 en el que guio a la estadounidense Coco Gauff al triunfo en el US Open.
Riba "se sentó conmigo y me dijo: 'No puedes seguir jugando así", recuerda Zheng.
"Me dijo que tenía que preparar un bloque de entrenamiento y recuperar mi tenis", explica. "Solo lo pensé cinco segundos y le respondí: 'Sí, hagámoslo"
"Nos fuimos a la IMG Academy en Bradenton (Florida). No hay nada alrededor, solo tenis. Me entrenaba desde las ocho de la mañana a las ocho y media de la noche", relató. "Fue realmente duro, pero así es el deporte. Si no trabajas duro, no lo consigues"
- "Mantenerse humilde" -
Con un palmarés de cinco trofeos y su oro olímpico, Zheng se presentó en Nueva York antes que nadie para afrontar la fase de clasificación.
"Psicológicamente fue difícil de aceptar. Pero simplemente hay que mantenerse humilde y continuar luchando", dijo la jugadora de Shiyan (centro de China), de 23 años.
Pagado ese peaje, Zheng vuelve a ser en Nueva York una amenaza para las mejores del circuito, como constataron en las últimas rondas Madison Keys e Iga Swiatek.
A las dos campeonas de Grand Slam, Zheng las batió después de remontar sets en los que estuvo 5-0 abajo.
El miércoles, en su tercera presencia en cuartos de Flushing Meadows, puede dar una sacudida aún mayor ante Rybakina, ganadora de dos torneos grandes.
En caso de victoria, Zheng privará a la kazaja de consagrarse por primera vez como número uno del tenis mundial.
"Su saque es su mayor arma, pero yo también tengo puntos fuertes", advirtió la jugadora asiática. "Lo más importante es simplemente estar de vuelta. Aunque he perdido estos últimos cuatro meses, mi confianza sigue ahí, dentro de mí".