Visitas de madrugada en pleno Tour: cuando los controles antidopaje crean polémica
"Inhumano", "una vergüenza": las estrellas del pelotón mostraron su indignación este domingo por los controles antidopaje impuestos en plena noche a Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard en el Tour de Francia, que, según varios corredores, quizá influyeron en la caída y el abandono del danés.
Eufórico tras su victoria en la cima del Plateau de Solaison, Remco Evenepoel tuvo enseguida un recuerdo para Vingegaard, que abandonó la Grande Boucle con la clavícula rota después de una violenta caída a la salida de una rotonda a veinte kilómetros de meta.
"Una noticia muy mala para él, su equipo y la carrera", comentó el belga antes de relacionarlo de inmediato con el control antidopaje al que fue sometido el danés la noche anterior, a las dos de la madrugada.
"Es inhumano despertar a los corredores en plena noche", lanzó. "Anoche ya tuvimos un traslado de dos horas y media entre dos etapas de montaña muy duras. Es una falta de respeto enorme. Si me hubiera pasado a mí, habría enviado a algunos de los chicos de mi equipo la noche siguiente a despertar a los controladores. Es una vergüenza".
Pogacar, maillot amarillo, y Vingegaard, segundo en la clasificación general, fueron despertados respectivamente a las cinco y a las dos de la madrugada para un control antidopaje por sorpresa por parte de agentes de la International Testing Agency (ITA), un organismo independiente al que la Unión Ciclista Internacional (UCI) delegó su programa antidopaje en 2021.
"He dormido 4 horas esta noche", explicó Pogacar en la salida de la 15ª etapa en Campagnole, quien no pudo conciliar de nuevo el sueño y se entretuvo escuchando "unos viejos éxitos de Eminem" mientras esperaba el amanecer.
- "Mal timing" -
Para Vingegaard, eran las 2 de la madrugada cuando los controladores "llamaron a su puerta". "Pensaba que no tenían derecho, pero aparentemente sí", continuó el danés, que calcula que tardó "40 minutos en volver a dormirse".
"No he dormido muy bien. Está bien que nos hagan controles, pero no cuando afecta nuestro rendimiento o nuestro sueño. Hacer pruebas a las dos de la madrugada, eso sobrepasa los límites", añadió.
El jefe de su equipo Visma, Richard Plugge, celebró que se realizaran controles, "necesarios", pero lamentó un "mal momento".
Matteo Jorgenson, compañero estadounidense de Vingegaard, se mostró más contundente. "Me pidieron que me guardara mi opinión, pero es una falta total de respeto hacia los corredores".
Pogacar explicó que no tenía nada en contra de "los chicos que vienen a controlar". "Imagino que algunos corredores se enfadan con ellos, cuando en realidad solo están haciendo su trabajo", continuó el maillot amarillo en la salida de la etapa.
Al llegar, conmocionado por el abandono de Vingegaard, endureció las críticas. "Es inhumano y quizá explique en parte su caída de hoy", lamentó, recordando que ya es sometido a pruebas todos los días cuando lleva el maillot amarillo.
- "Garantizar la eficacia" -
Los controles antidopaje suelen realizarse entre las 5H00 y las 23H00, pero también están autorizados durante la noche, aunque es poco frecuente.
En un comunicado enviado a la AFP, la International Testing Agency afirmó ser "consciente de que los controles nocturnos pueden perturbar el descanso y la recuperación de los corredores".
"Se ha prestado, por lo tanto, una atención particular a reducir, en la medida de lo posible, el impacto de las actividades de control sobre los corredores. Sin embargo, la ITA, en nombre de la UCI, tiene la responsabilidad de garantizar la eficacia del programa antidopaje (...) y, a este respecto, los controles eficaces deben poder realizarse, en circunstancias limitadas y justificadas, fuera del horario diurno habitual".
Preguntado sobre este tema en rueda de prensa, Pogacar contó que a veces duda si salir de casa, "incluso para ir al supermercado", por miedo a perder la visita de un controlador.
Aunque "si es necesario para demostrar que somos limpios, lo acepto totalmente. Y me comprometo", se resignó el esloveno.