Cuando el software suple al afecto
12 de junio de 2026
Mientras en Panamá el cuidado de los adultos mayores es un desafío familiar constante, en Corea del Sur intentan resolver la soledad con algoritmos. Allí, muñecas con inteligencia artificial asumen el rol afectivo que las familias han desertado: conversan, gestionan medicamentos y mitigan el aislamiento de miles de ancianos.
Aunque este despliegue técnico alivia una crisis asistencial, la innovación arrastra una sombra ética ineludible. Que un software deba suplir el calor humano expone nuestra peor falencia: el problema urgente no es tecnológico, sino humanitario.