No compras juegos, alquilas permisos I
05 de mayo de 2026
La reciente polémica con PlayStation no fue error técnico: es un recordatorio incómodo. Durante días los usuarios creyeron que sus juegos digitales podían “expirar” si no se conectaban a internet periódicamente, alimentando una sensación que ya existe: lo que compras, en realidad, no te pertenece. Sony aclaró luego que basta una verificación inicial, pero el daño ya estaba hecho. La pregunta es incómoda: ¿queremos propiedad o acceso? El modelo tradicional ofrecía algo claro: pagabas y el objeto era tuyo. Podías perderlo, sí, pero no te lo podían quitar a distancia.