López propone una APEDE más integrada para impulsar el país
El aspirante a la presidencia de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas, APEDE, Alberto López Tom, aseguró entre sus planes está modernizar la organización, robustecerla y fortalecer su participación para ayudar a dinamizar la economía.
López Tom planteó que “una APEDE más fuerte, más integrada y más eficiente será también una APEDE con mayor capacidad para influir positivamente en el desarrollo del país”. Para lograrlo, indicó que es necesario modernizar procesos internos, fortalecer la comunicación, el gobierno corporativo y aprovechar mejor el extraordinario recurso humano que representa la membresía a nivel nacional.
Sobre la coyuntura económica, el empresario señaló que la economía panameña se mantiene resiliente pese a la incertidumbre macroeconómica que se vive por múltiples causas geopolíticas. Sin embargo, advirtió que existe un desfase geográfico importante: la creciente actividad económica que se siente en Ciudad de Panamá aún no se replica con la misma intensidad en el interior del país. Por ello, dijo que se requieren urgentemente políticas, planes y proyectos enfocados para que el crecimiento sea nacional, y no solo concentrado en la capital o el eje canalero.
Para dinamizar la economía, el aspirante identificó dos ejes clave: infraestructura y cierre de brechas. Sostuvo que existe una brecha de infraestructura equivalente al 21 por ciento del PIB, la cual debe cerrarse mediante proyectos autosostenibles o estructurados a través de asociaciones público-privadas que atraigan inversión privada mientras generan empleos formales bien remunerados, especialmente en el interior.
En materia de posicionamiento, López Tom destacó que Panamá es un hub logístico y financiero internacional. Propuso continuar invirtiendo en infraestructura y en un ecosistema robusto para mantener esa posición competitiva en la región. Consideró importante iniciar la ejecución de las licitaciones de los puertos en el Canal, Rio Indio y el gasoducto, entre otros proyectos. A la vez, planteó continuar el trabajo que se ha venido realizando para fortalecer el marco regulatorio, mejorar la imagen internacional de Panamá en materia financiera y procurar la salida del país de listas discriminatorias.
Sobre la construcción, afirmó que es uno de los motores económicos del país, no solo por generación de PIB sino por la creación de empleos formales bien remunerados en el interior, por lo que debe ser dinamizada.
López Tom también identificó sectores con oportunidades de crecimiento y de negocio. Mencionó la construcción como la primera y más clara, no solo por ratios económicos sino porque genera empleos formales bien remunerados especialmente en provincias. Señaló la logística, comercio exterior y cadenas de suministro, con un potencial académico-empresarial sin desarrollar como otra gran oportunidad, recordando que Panamá es el hub logístico más importante de la región. El turismo fue citado como otra gran oportunidad, al igual que la infraestructura deportiva y de entretenimiento, con modelos de concesión y concesión privada.
Respecto a la reapertura de la mina, López Tom indicó que debe analizarse bajo dos principios que resultan irreconciliables si no se construyen instituciones fuertes: la necesidad de atraer inversión extranjera y la necesidad de defender el estado de derecho. Sostuvo que no se puede tener un país con incertidumbre sobre la inversión, pero tampoco contratos que no cumplan con la ley o que no generen un beneficio claro para los ciudadanos. Consideró que la respuesta no es sí o no, sino bajo qué condiciones. A su juicio, cualquier reapertura debe enfocarse en obtener el mayor beneficio para el país.
Finalmente, enumeró los proyectos de infraestructura más importantes que se deben desarrollar: carreteras, puertos, aeropuertos regionales, potabilizadoras, acueductos y servicios e infraestructura de utilidad pública que hay que echar a andar urgentemente. Incluyó además infraestructura logística y portuaria, infraestructura de educación y formación técnica, e infraestructura de conectividad digital.
Es abogado, socio de De Castro & Robles. Es especialista en derecho marítimo.
Es asesor de empresas multinacionales con operaciones en Panamá.
También fue presidente del Consejo Empresarial Logístico (COEL).