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Cámaras con IA detectan intentos de suicidio en puentes de Seúl

29 de julio de 2026

Unas cámaras equipadas con inteligencia artificial ayudan a evitar los suicidios en los puentes sobre el río Han de Seúl. Cuando detectan que alguien puede estar a punto de saltar, activan la alarma para responder con celeridad.

El río es un símbolo de la reluciente capital surcoreana, pero también un escenario frecuente de desesperación en un país con una de las tasas de suicidio más elevadas del mundo.

El sistema de vigilancia impulsado por inteligencia artificial alerta a los socorristas si alguien se demora en ciertos lugares, entra en una zona considerada peligrosa o descuelga uno de los teléfonos instalados para prevenir los suicidios.

El sistema ha sido notablemente eficaz, afirmó Kim Jun-young, director del Centro Integrado de Control de CCTV del Puente Hangang. La tasa de rescates en el río aumentó del 56% en 2012 a más del 99%.

Los equipos de emergencia pueden llegar a la mayoría de los puentes en menos de cinco minutos, la ventana crítica para intervenir y salvar una vida, señaló.

"Vemos nuestra función como darles una oportunidad más para pensarlo, porque puede que no sea la decisión que realmente desean", dijo Kim a la AFP.

Desde una altura de unos 30 metros, golpear el agua equivale a estrellar un coche a 60 kilómetros por hora, explicó.

Convencer a personas que ya han tomado una decisión no es fácil, añadió Kim, ya que a menudo forcejean con los rescatistas o salen corriendo "como si estuvieran en una carrera de 100 metros".

Otras personas pueden decidirse en una fracción de segundo, cuando oyen las sirenas acercarse, antes de que llegue la ayuda.

El año pasado, las cerca de 900 cámaras en 17 puentes identificaron más de 1.200 incidentes, dijo. Hubo "unas ocho personas" a las que no pudieron salvar.

- Una "vergüenza" -

El país arrastra una crisis de suicidios calificada por el presidente Lee Jae Myung como "una vergüenza en el escenario mundial".

La tasa de suicidios en 2024 superó las 29 muertes por cada 100.000 habitantes, la cifra más alta desde 2011. Según cifras gubernamentales, es la principal causa de muerte entre los 10 y los 49 años.

La presión académica constante, las pesadas cargas de trabajo y una cultura que responsabiliza al individuo por el fracaso pueden dejar a las personas poco preparadas para afrontar los reveses de la vida o pedir ayuda, afirmó Yoo Jae-hyun, director de prevención del suicidio en el Hospital Católico St. Mary, de Seúl.

Muchos de quienes intentan quitarse la vida cuentan que "sienten que se han convertido en una carga para quienes los rodean, y que los demás estarían mejor si ellos no estuvieran", dijo Yoo a la AFP.

Los coreanos con poco más de 20 años de edad representan la mayor proporción de personas atendidas en urgencias tras intentos de suicidio, según Yoo.

La historietista de 33 años Smiling Stone Hwang es una de estas supervivientes.

Tras perder a su padre por suicidio en 2014, heredó sus deudas y soportó años de demandas y embargos de bienes.

No pudo abrir cuenta bancaria a su nombre y tuvo que compaginar durante su veintena múltiples trabajos pagados en efectivo, a menudo con horarios agotadores.

El suicidio "no se sentía como una elección particularmente trágica, sino como una elección racional", dijo Hwang a la AFP.

- "Un abrir y cerrar de ojos" -

En Japón, también con una altísima tasa de suicidios, la empresa Asilla ha desarrollado un sistema similar de vigilancia con IA que puede detectar comportamientos inusuales, como alguien que se prepara para saltar a gran altura.

En dos incidentes distintos, alertó a los guardias sobre hombres que estaban de pie en azoteas y que pudieron ser convencidos para bajar, explicó la directora de producto, Yuka Suzuki.

Sin embargo, ninguna de estas herramientas sustituye a los humanos y no es una solución mágica ante los suicidios, reconoce.

Pero es significativo "si podemos reducir, aunque sea un poco, el número de incidentes en los que la gente pierde la vida en un abrir y cerrar de ojos", afirma.

En Seúl, por ejemplo, el vigilante Kim explica el caso de un joven que fue interceptado con la ayuda del sistema de IA y que regresó ese mismo día para intentarlo de nuevo, esa vez con éxito.

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