Panamá pone fin al vacío legal de las plataformas digitales con nuevo Decreto Ejecutivo
En una rueda de prensa celebrada este viernes, la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, junto al director de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Nicolás Brea, presentó el Decreto Ejecutivo 10 de 2026. Esta nueva normativa regula formalmente el servicio de “Taxi de Lujo” a través de plataformas digitales, sustituyendo una legislación que había sido declarada casi nula por la Corte Suprema de Justicia.
La ministra Montalvo fue enfática al señalar que la medida responde a un mandato legal pendiente desde 2017. Según la titular, el anterior Decreto 331 nació desconociendo las leyes de transporte vigentes, lo que provocó que 11 de sus 12 artículos fueran anulados por la justicia panameña.
”El sector transporte y las plataformas han estado conviviendo en hostilidad precisamente porque nunca se tomó la iniciativa de regularizar lo que mandaba la Corte. Lo que hemos hecho es poner en orden y dar forma a ese mandato legal”, explicó Montalvo.
Uno de los pilares del nuevo decreto es la identificación plena de quienes prestan el servicio. La ministra destacó la necesidad de equiparar las exigencias de seguridad entre los taxistas convencionales y los conductores de plataformas.
”No podemos tener personas prestando un servicio que no estén regulados y no sepamos quiénes son. Las plataformas muchas veces son alguien que sale de su oficina y se dedica a prestar el servicio sin control. Esa historia hoy termina”, sentenció la ministra.
Bajo las nuevas reglas, las plataformas solo podrán contratar a conductores que posean un Certificado de Operación vigente, garantizando que el “machete” o herramienta de trabajo de los transportistas panameños sea respetado y valorado dentro del ecosistema digital.
Puntos clave de la nueva regulación
El Decreto 10 de 2026 establece controles estrictos para garantizar la eficiencia y la seguridad del usuario:
Identificación obligatoria: Los vehículos deberán portar una calcomanía y placa con la nomenclatura TL (Taxi de Lujo).
Modernización de la flota: No se permitirán vehículos con más de 7 años de antigüedad.
Fiscalización estatal: El servicio operará bajo la supervisión directa de la ATTT, que también mantendrá la potestad de fijar las tarifas.
Certificados de Operación: Las plataformas digitales tienen prohibido contratar a vehículos o conductores que no cuenten con este permiso legal.