Con el inicio del Operativo “Guardianes 2026”, los guardaparques del Parque Nacional Camino de Cruces han reforzado las labores de patrullaje, fiscalización, control y vigilancia para proteger esta importante área natural y garantizar una respuesta oportuna ante emergencias e incidencias, informó el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente).
A través de una nota de prensa Mi ambiente detalló que durante los primeros recorridos por zonas como Quebrada Los Algibes, Camino Gorgona, Río Pedro Miguel y la Vía Centenario, los guardaparques detectaron la entrada de personas ajenas al área protegida y hallaron elementos que ponen en riesgo la biodiversidad local, incluyendo mampuestos, cartuchos de escopeta, desechos sólidos, trochas y osamentas de fauna silvestre.
Ante estos hallazgos, se realizó una inspección exhaustiva, tomando coordenadas y evidencia fotográfica.
Además, se llevó a cabo una operación estacionaria para identificar irregularidades relacionadas con la caza furtiva o el tráfico de especies, actividades prohibidas en zonas protegidas y sancionadas por la Ley 24 de 1995 sobre la Vida Silvestre. La caza furtiva no solo afecta el equilibrio ecológico, sino que también amenaza la preservación de la fauna local.
En paralelo, en la Autopista Panamá-Colón, se retuvo una motosierra sin permisos, un machete y envases de combustible. El presunto responsable, un ciudadano de la comunidad de Guna Nega, fue citado por las autoridades para iniciar el debido proceso por tala ilegal dentro del área protegida.
La entidad ambiental resaltó que estas acciones se realizan en conjunto con unidades de la Policía Ambiental y el equipo multidisciplinario EME AMBIENTAL, encargados de la prevención de delitos ambientales en las áreas protegidas del país.