Opinión

La culpa como “papa caliente”

02 de enero de 2026

Algunas personas sienten culpa por lo que hacen, pero lo siguen haciendo (así sea omitirse). Se desvinculan de sus decisiones. Incluyendo aquellas que los mantienen exactamente como están. Piensan que al crear una figura responsable, ajena a sí mismos, normal o paranormal, restan su responsabilidad en el evento. Creando alegorías como: La suerte, las circunstancias o “los demás”. Entiéndase, cualquier cosa menos ellos mismos. De allí nace el engaño y la resignación al autoproclamarse víctimas. Y se atrincheran en esa condición eternamente, esperando a “hacerlo mejor la próxima vez”, que alguien más cambie o que las cosas cambien solas.

La culpa nos ayuda a ver los errores, pero no a cambiarlos si la pasamos como papa caliente a los demás. Sentirse culpable es parte de todo proceso sanador, pero hay que transformar la culpa en acción. De lo contrario, prolongamos el problema que la originó, disminuyendo a casi cero la probabilidad de resolverlo.

La culpa es apenas el insumo, aquella dosis de energía que nos activa frente a la decepción propia o ajena, para luego decantarse en tres fases igualmente importantes: Asumir el error, redimensionarlo correctamente y corregirlo. * Licenciado en psicología.

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