La IA y el ‘Futuro Laboral’ exigen estrategia
La conversación sobre la inteligencia artificial (IA) y el empleo suele plantearse desde el miedo. Se habla de sustitución, de desplazamiento, de un futuro sin trabajo. Pero esa narrativa es incompleta y, peor aún, paralizante. La IA no está eliminando empleos por sí sola, está exponiendo modelos mentales, estructuras organizativas y sistemas educativos que llevan décadas sin actualizarse.
Un análisis del Foro Económico Mundial de cara al 2023, advierte que más de la mitad de los ejecutivos globales espera que la IA desplace empleos, mientras solo una minoría confía en que genere nuevos y mejores salarios. Al mismo tiempo subraya que el futuro del trabajo no estará definido únicamente por la tecnología, sino por las decisiones estratégicas que hoy se tomen en talento, formación y modelos de colaboración humano–máquina.
El verdadero riesgo no es la tecnología, sino la falta de estrategia. Empresas, gobiernos y profesionales que siguen viendo la IA como experimento o moda están cediendo terreno. No frente a las máquinas, sino frente a quienes ya entendieron que el trabajo del futuro no será humano o artificial, sino humano con IA.
El valor ya no está en ejecutar tareas repetitivas, sino en diseñar decisiones, interpretar contextos, conectar variables y ejercer criterio. La IA acelera, amplifica y optimiza. Pero no piensa por nosotros. Aún. Quien invierte hoy en talento y capacidades, no solo protege empleos, construye futuro. Quien no lo hace, simplemente compra tiempo. * Consultor en Transformación Digital.