Ley Científica o Ideológica
Panamá no puede legislar de espaldas a su propia realidad demográfica. La CEPAL confirma que América Latina y el Caribe registra apenas 1.8 hijos por mujer, por debajo del reemplazo generacional de 2.1, y que el 76% de los países y territorios de la región ya están por debajo de ese nivel. La propia CEPAL señala que el descenso de la fecundidad está relacionado con educación, participación laboral femenina y acceso a métodos anticonceptivos modernos; mientras que el UNFPA promueve una oferta amplia de métodos, incluidos los reversibles de larga duración, para que la mujer pueda decidir sin coerción.
Por eso, el debate sobre el Anteproyecto 45 no puede reducirse a decirle a una mujer “esterilízate y decide”. Poner a la mujer primero significa darle opciones, información, salud, anticoncepción reversible, protección laboral, educación y condiciones para decidir libremente, no convertir una intervención irreversible en el centro de la política pública. Diputado Bloise: ¿dónde está la evidencia científica que demuestra que esta es la prioridad de las mujeres panameñas? Porque cuando una ley nace más de una agenda ideológica que de un diagnóstico social y demográfico, la pregunta deja de ser si la mujer tiene derecho a decidir; la pregunta es si el Estado realmente está escuchando lo que ella necesita.