Opinión

Tenemos que informar bien sobre la Reforma Educativa

26 de enero de 2026

El lanzamiento de una reforma educativa en Panamá genera expectativas, pero también inquietudes. Es inevitable preguntarse si este proceso logrará avanzar de manera ordenada o si, por el contrario, se convertirá en un nuevo escenario de confrontación entre los distintos gremios vinculados al sector educativo. La experiencia indica que, cuando no existe una hoja de ruta clara, las buenas intenciones pueden derivar en un caos institucional.

Resulta fundamental que esta transformación no se convierta en una pugna entre el Órgano Ejecutivo y el Legislativo, en una carrera por figurar y atribuirse el mérito de haber “transformado” la educación panameña. La educación no debe ser una bandera política, sino una política de Estado. Ambos órganos deben asumir su responsabilidad con madurez, dejando de lado intereses particulares o protagonismos políticos que solo debilitan la confianza ciudadana.

En este proceso los medios y los periodistas jugamos un papel determinante. Nuestra labor será informar con claridad, explicar los alcances de la reforma y facilitar que la ciudadanía comprenda sus objetivos y beneficios, siempre en favor de los estudiantes y del futuro del país. * Periodista.

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