Una reflexión: De dónde venimos
¿Qué somos? Venimos sin saber de dónde. Ni siquiera, sin saber por qué. Llegamos sin nada y así, nos iremos. ¿Quién nos recibió y nos dio nuestro primer baño?
Llegamos sin nada y así nos iremos.
Tampoco sabemos, dónde y cuándo, nos iremos. ¿Qué nos llevaremos? Nada, por más que acumulemos. ¿Quién nos dio, ese primer baño?
No lo sabemos y ¿quién, nos dará el último? Lo ignoramos. Después de muerto, de que valdrá el dinero... De nada...de nada... De nada. Entonces, ¿para qué tanto orgullo y vanidad, si al morir todos seremos iguales? Tanto el que tiene tanto, como el que nada tiene. Aquí hay una sola raza.
La raza de la muerte y esa nos tratará por iguales. Entonces, hay que estar muy claros, vive. Cada día de tu vida, como si fuese el último. Llena tu vida de amor. Trata a todos, como, si fuera, la última vez. Que en los corazones de los que tratas. Quede la esencia de lo que eres. Que nada perturbe tu paz. Que esa tranquilidad, se extienda a los que conviven y trabajan a tu lado Parece difícil en los tiempos, que vivimos. Que paz sea pegajosa. Se dice, que una golondrina no hace el verano, pero yo creo que sí la anuncia, y con muchos anuncios, no solo se concreta el verano, si no que se hace eterno y permanente. Hay que recordar, que mientras exista, oscuridad, habrá luz, y habrá, mucho amor. Mucha luz y mucho amor, para combatir la oscuridad y todos sus males. * Docente y periodista.