Opinión

Una reliquia cultural

06 de abril de 2026

Uno de los templos más emblemático e icono del país, que guarda parte de esa bella historia del arrabal santanero, es la Iglesia de Santa Ana, que en 1980 fue declarada por la Unesco monumento nacional.

Comenzó como una ermita (capilla o santuario pequeño) de mampostería en el siglo XVI (1568) en la antigua ciudad de Panamá Viejo.

Es una reliquia cultural y otro rincón de la historia, es un mudo testigo de los movimientos sociales que se han registrado en nuestra historia política nacional, teniendo como escenario la plaza de Santa Ana.

El templo presentaba un deterioro a lo interno. Es un monumento religioso que tiene un enorme valor histórico. Ahora, fue remozado y acondicionado por las autoridades locales de la Junta Comunal que preside la HR Kira Ponce, y el apoyo del MINGOB [Ministerio de Gobierno] con el Plan Libertad.

Ha sido un paso importante para preservar nuestros monumentos.

Recuerdo que por décadas para el Viernes Santo, la iglesia de Santa Ana, se congregaban miles de feligreses, con el desarrollo de una de las procesiones más concurridas, con representaciones de los relatos bíblicos, siendo el párroco Monseñor Félix Alvarado Cucalón, con la colaboración de los Monseñor José Dimas Cedeño y el sacerdote Aquiles Berrocal.

La procesión con las “andas” recorría las principales calles del barrio de Santa Ana y revivir la historia bíblica de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

* Periodista.

Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR