Bueno es culantro, pero no tanto
12 de marzo de 2026
El refrán cae como anillo al dedo. Una ley que pone fechas a la caducidad de las deudas abrió un debate que tiene que abordarse con seriedad y menos pasión. Cuando una legislación, aunque parezca buena e inclusive popular, promueve la irresponsabilidad, como en el caso de la caducidad de los préstamos con los bancos y financieras, hay que poner los pies sobre la tierra. Las regulaciones bancarias deben mejorar, eso es indudable, pero esa ley manda un mensaje de suma gravedad y promueve la irresponsabilidad. Pide un préstamo y evade el pago, que a los tres años ya no se lo pueden cobrar. ¿Eso es bueno?