Panameños exigen claridad y blindaje antifraude en la temporada de descuentos
El Black Friday 2025 ha marcado un cambio fundamental en el comportamiento del consumidor latinoamericano, según revela un reciente estudio regional realizado por SHIFT Latam Porter Novelli.
El informe, que analizó 1,170 publicaciones generadas en ocho países—incluyendo Panamá—entre el 1 y el 20 de noviembre, confirma que esta temporada de descuentos dejó de ser únicamente una búsqueda de precios bajos. Ahora, se ha convertido en un período caracterizado por la cautela, la vigilancia digital y una activa demanda de transparencia por parte de quienes compran.
La conversación digital, aunque sigue estando dominada por el trío de ofertas, descuentos y promociones, se ha enriquecido con un nuevo componente: las guías de compra y las recomendaciones de expertos. Estos contenidos están enfocados en ayudar a los consumidores a optimizar su gasto, comparar precios meticulosamente y, sobre todo, evitar caer en la trampa de los sobreprecios inflados artificialmente.
Destacan que este fenómeno señala una madurez del mercado donde el entusiasmo por comprar viene acompañado de una mayor conciencia sobre la necesidad de evitar pérdidas económicas.
El cambio de paradigma fue resumido por Rodrigo Castro, CEO de Shift Latam Porter Novelli, quien comentó que el Black Friday 2025 trascendió el ámbito de las rebajas para convertirse en un examen de credibilidad para las marcas.
“Lo que este estudio demuestra con claridad es que el Black Friday 2025 dejó de ser solo una celebración de descuentos. Hoy es una prueba de confianza. Las marcas que ganan no son las que ofrecen el mayor porcentaje de rebaja, sino las que logran transmitir claridad, seguridad y una experiencia libre de fricciones”, afirmó Castro, subrayando que las estrategias de comunicación deben adaptarse a esta nueva realidad.
A pesar del interés masivo que las ofertas siguen generando, el reporte detectó una dualidad: la emoción se mezcla con una creciente preocupación. Las alertas por estafas y fraudes digitales se han convertido en un eje transversal de la conversación en toda la región.
El informe destaca que esta “emoción está acompañada por una creciente preocupación ante posibles engaños, precios inflados artificialmente y fraudes digitales”, una tendencia que se evidencia en el aumento de advertencias emitidas por expertos y autoridades sobre riesgos en línea y suplantación de identidad.
El estudio identificó variaciones significativas en el comportamiento del consumidor según el país, con Panamá destacándose por un perfil particularmente exigente. El consumidor panameño presenta una mezcla única donde las promociones se combinan con el “entretenimiento en centros comerciales y vigilancia activa sobre precios”.
En contraste, otros mercados como Costa Rica se enfocan fuertemente en la seguridad digital, mientras que en Colombia domina la comparativa de precios y en Ecuador, la llegada del décimo tercer sueldo impulsa la planificación financiera y las ventas físicas y digitales.
En conclusión, la temporada de Black Friday ha evolucionado de un simple frenesí de compras a un sofisticado ejercicio de verificación para el consumidor panameño. Este nuevo perfil, más cauto y vigilante, exige transparencia total de las marcas. La clave del éxito comercial en esta era radica no solo en el descuento ofrecido, sino en la capacidad de generar una experiencia de compra honesta y segura.