Scaloni, el sastre inesperado que tejió la era más gloriosa de Argentina
Aquella imagen en Catar rompiendo emocionado en llanto cuando Leandro Paredes lo abrazaba tras conquistar el mundo recoge las memorias de Lionel Scaloni en la Albiceleste, desde el cuestionado interinato hasta sentarse en la exclusiva mesa de César Luis Menotti y Carlos Bilardo.
Sin la robustez del currículum del Flaco o del Narigón, próceres de dos formas antagónicas de practicar el fútbol y vivir la vida, Scaloni fue el sorpresivo sastre que bordeó la tercera estrella en la camiseta de la selección de Argentina.
Ahora, cuatro años después de aquella consagración en Catar, Scaloni vuelve a estar ante la posibilidad de escribir otro capítulo dorado con la Albiceleste.
Argentina disputará el domingo la final del Mundial de 2026 frente a España, una nueva prueba para un entrenador que transformó las dudas iniciales en una identidad competitiva y que, pese a sus logros, aún reniega con vehemencia de estar a la altura de Menotti y Bilardo.
El camino de Argentina en Norteamérica 2026, hasta llegar al partido cumbre en el MetLife Stadium en East Rutherford -afueras de Nueva York-, ha estado marcado por la resistencia y el carácter.
Argentina superó escenarios límite con remontadas épicas ante Inglaterra (2-1), en semifinales, y Egipto (3-2), en octavos de final, y sobrevivió a partidos de máxima tensión frente a Cabo Verde (3-2), en dieciseisavos, y Suiza (3-1), en cuartos, resueltos en el tiempo extra.
Una muestra más del sello de Scaloni: un equipo que nunca pierde la calma y encuentra respuestas cuando parece estar contra las cuerdas.
- El interinato de un tal Scaloni -
Todas las dudas y cuestionamientos despertaron cuando Claudio Tapia, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), le entregó a Scaloni el timón del bien más preciado de los argentinos: la selección.
La eliminación ante Francia en los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 dejó a la Albiceleste sumida en una profunda crisis, que marcó el final del ciclo de Jorge Sampaoli.
Tapia buscó alternativas entre técnicos argentinos reconocidos en Europa, pero ninguno aceptó.
Entonces apostó por Scaloni, uno de los asistentes de Sampaoli en Rusia, aunque cercano al grupo y especialmente a Messi.
Scaloni, siete veces internacional con Argentina, había compartido el Mundial de Alemania 2006 con un joven Messi, un vínculo que luego sería clave en la reconstrucción de la selección.
Su nombramiento como interino en septiembre de 2018 generó críticas por su falta de experiencia. Nunca había dirigido un club y Maradona llegó a ironizar: "Es un gran muchacho, pero no puede dirigir ni el tráfico".
Sin embargo, Scaloni construyó un proyecto basado en el trabajo silencioso y respaldado por colaboradores como Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala.
"Siempre definen los futbolistas. El técnico debe adaptarse a ellos", repetía mientras Argentina encontraba una identidad y dejaba atrás los años de incertidumbre.
- La era dorada de la Albiceleste -
El primer gran éxito llegó en la Copa América de Brasil 2021.
Después de caer en 2019 en las semifinales de este torneo ante el anfitrión, Argentina volvió a intentarlo y encontró la gloria dos años después en el Maracaná frente al Brasil (1-0) de Neymar.
La Albiceleste rompía así una sequía de 28 años sin títulos.
La consagración liberó a Messi, que conquistó con 34 años su primer trofeo con la selección absoluta. En junio de 2022 llegó el título honorífico en la Finalissima ante Italia (3-0) en Wembley y, meses más tarde, la inmortalidad en Catar.
Argentina perdió contra Arabia Saudita en el debut en el Mundial 2022, pero Scaloni mantuvo la calma y llamó a los argentinos a creer.
La Albiceleste se recuperó, atravesó partidos límite y derrotó a Francia en una final épica que se decidió por penales (4-2, 3-3 en 120 minutos). Aquella imagen de Scaloni llorando como niño en los brazos de Paredes resumió su historia.
El ciclo ganador tuvo continuidad en Estados Unidos con la Copa América 2024. Argentina volvió a levantar el trofeo continental al vencer 1-0 a Colombia en la final disputada en Miami, su cuarto título como seleccionador.
Arquitecto de la era más exitosa en la historia de la selección argentina, Scaloni está ahora ante la posibilidad de conquistar otro Mundial y convertirse en el segundo técnico campeón de dos Copas del Mundo consecutivas, una marca que desde hace 88 años pertenece únicamente a Vittorio Pozzo, vencedor con Italia en 1934 y 1938.